De bajar sus costos de energía para las empresas en los próximos años, México podría ganar inversiones a través de una mayor reubicación de plantas industriales de Canadá, concluyó el Instituto Norte-Sur, basado en Ottawa.

Su perspectiva es que México podrá fortalecerse como plataforma manufacturera si la reforma energética le permite aumentar la producción y reducir los costos de energía, elevando su capacidad de atraer fábricas de bienes destinados a América del Norte.

A menos que la competitividad manufacturera de Canadá pueda ser mejorada, en consecuencia, la migración de trabajos y empresas al sur se podría incrementar en los próximos años , añadió el Instituto Norte Sur (NSI, por su sigla en inglés), en un reporte.

México desplazó en el 2012 a Canadá como segundo proveedor de manufacturas al mercado estadounidense y, de enero a septiembre del 2013, consolidó esa ventaja al registrar un crecimiento de 2.9% interanual frente al de 0.9% reportado por la economía canadiense en ese indicador.

En los primeros nueve meses del año pasado, México exportó productos manufacturados por 172,060 millones de dólares a EU, adonde los envíos canadienses de esa misma categoría sumaron 161,900 millones de dólares.

Emilio Cadena, presidente del Consejo Nacional de la Industria Manufacturera, Maquiladora y de Servicios de Exportación (Index), dijo que la fortaleza del sector se refleja en que 60% de los vehículos pesados nuevos que circulan en EU fue ensamblado en México, en una industria que transfirió líneas de producción desde Canadá.

En el 2008, México superó por primera vez a Canadá como proveedor de vehículos pesados a EU y desde entonces, esta brecha se ha ampliado al punto de que, de enero a noviembre del 2013, el primero tuvo ventas por 19,430 millones de dólares y el segundo por sólo 1,825 millones de dólares.

Con todo, Jaime Zabludovsky, presidente del Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales (Comexi), dijo que los tres países del TLCAN requieren fijar una agenda de competitividad de la región para la producción conjunta, porque hay pocos productos que cada uno fabrica íntegramente.

La reforma energética reconoció la necesidad de que este sector estratégico esté en las mismas condiciones de competencia y competitividad en América del Norte , comentó Zabludovsky, quien agregó que la integración energética entre EU, México y Canadá beneficiaría a las cadenas de producción de manufacturas en la región.

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