A pesar de las prórrogas que otorgó el Sindicato de Trabajadores de la Sección 15 de la Confederación de Trabajadores de México (CTM) a la aerolínea Interjet, finalmente el 62% de los trabajadores optaron —luego de una votación— tomar la ruta de la huelga para demandar el pago de 4 meses de salarios y que la empresa cubra los adeudos que tiene de las cuotas del IMSS e Infonavit.

Esta es la primera huelga estallada en el año por un grupo de trabajadores, cuyo sector ha sido fuertemente impactado por la pandemia, y que, si bien la totalidad de trabajadores no está de acuerdo, “si es la mayoría que busca que la empresa cumpla con sus obligaciones de corte laboral”, dijo Manuel Fuentes, representante legal de los trabajadores de confianza de la aerolínea.

En una circular, Francisco Joaquín del Olmo Vázquez, dirigente sindical de la sección 15 de la CTM, dijo que la situación de la empresa es lamentable, pues desde el pasado diciembre Interjet canceló todos sus vuelos y comunicó “la suspensión indefinida de sus operaciones a consecuencia de la falta de recursos económicos; en conclusión vemos que no hay aviones, ni plan real de negocio para seguir operando”.

Destacó que la última posibilidad de la empresa era llegar a un acuerdo con el Servicio de Administración Tributaria para negociar su deuda y poder recibir créditos bancarios, situación que no ocurrió; a la fecha “se adeudan, entre muchos conceptos, 4 meses de sueldo, 6 meses de vales de despensa, aguinaldo, fondo de ahorros de 2020, el pago de créditos de Infonavit y Fonacot, aportaciones al IMSS, y entero de impuestos retenidos y no enterados a las instituciones mencionadas”.

Por su parte, Fuentes explicó que el camino de la huelga “no es el más idóneo” sobre todo porque el proceso se puede llevar todo 2021 y 2022, y si se considera que la principal empresa, es decir con quien existe la relación laboral, no tiene bienes a su nombre, cubrir el impacto de la huelga en favor de los trabajadores resultará muy complicado.

El pasado viernes a las 12:48 horas del día 8 de enero se colocaron las banderas rojinegras, lo que impactará a 4,000 trabajadores sindicalizados y un millar de trabajadores de confianza, quienes deberán esperar a que la huelga sea calificada como legítima luego de que transcurran las 72 horas, tiempo que tiene la empresa puede solicitar una impugnación de la misma.