La automotriz japonesa Toyota anunció este martes que invertirá 600 millones de dólares en una de sus plantas en el estado de Indiana, lo que significará la creación de 400 nuevos puestos de trabajo.

La decisión ocurre luego de que el presidente Donald Trump amagó a esta automotriz con imponerle un fuerte impuesto fronterizo si continuaba con sus planes de construir una planta en México y exportar vehículos a Estados Unidos.

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La inversión de Toyota es parte de un plan de invertir 10,000 millones de dólares en los próximos cinco años, que la empresa ya había anunciado de manera previa, de acuerdo con un comunicado.

La decisión tiene como objetivo impulsar la producción de sus vehículos tipo SUV Highlander en una planta que actualmente emplea a 5,100 personas.

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En un comunicado por separado, la automotriz también anunció este martes que está estableciendo una nueva sede en North Dallas (Plano), Texas, para sus operaciones en Norteamérica, lo que incluye jefaturas de fabricación, ventas, comercialización y corporativas.

La empresa aclaró sin embargo que no serán afectadas sus unidades operativas en México o en Canadá.

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