Los temas laborales dentro del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) no deberían ser controversiales y la evaluación de la Comisión de Comercio Internacional de Estados Unidos (USITC, por su sigla en inglés) es positiva; el objetivo es asegurar que todas las partes reconozcan y cumplan sus obligaciones como miembros de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

Así lo refiere el estudio de Citibanamex “T-MEC: Cómo se ven las cosas desde la perspectiva mexicana”, en donde detalla que como parte de sus compromisos en el CPTPP, México había iniciado el proceso para hacer los cambios legislativos necesarios para cumplir con este requisito.

“En este sentido, la aprobación de la reforma laboral por el Senado de México el pasado 29 de abril, que en los anexos del T-MEC se estipula como necesaria para la entrada en vigor del acuerdo, debe considerarse como parte de un proceso que comenzó en junio del 2016, cuando esa misma instancia legislativa aprobó varias reformas que involucran los litigios en cuestiones laborales. Por lo tanto, las cosas se están moviendo en la dirección deseada”, expuso.

De acuerdo con la USITC, en parte de los beneficios, que los demócratas en el Congreso de EU ven atractivos en los cambios que se han dado en materia laboral en México, se encuentra el aumento de 17.2% en los salarios del personal sindicalizado mexicano impulsado por la adopción de la negociación colectiva, que también tendría un impacto positivo (aunque marginal) en los salarios en EU.

Pese a que los acuerdos comerciales de EU, durante más de una década, se han basado para garantizar su cumplimiento en un texto estándar en los capítulos laborales , y este es también el caso del T-MEC, en esta ocasión los legisladores norteamericanos ya no están convencidos de que esto sea suficiente. Los representantes de Estados Unidos ven al T-MEC como una oportunidad para eliminar vacíos legales y garantizar el pleno cumplimiento de los compromisos laborales (por ejemplo, tener inspectores de los socios, asegurando que se respeten los compromisos laborales ), refiere el estudio.

Los resultados de los ejercicios de la USITC, por ejemplo, suponen que la legislación de negociación colectiva en el T-MEC debería reflejarse en un aumento en la tasa de sindicalización en México, y eso es lo que resultaría en que los salarios de los trabajadores sindicalizados subieran 17.2 por ciento.

Para México, indica, “plantea dos cuestiones importantes: la primera es de una naturaleza económica y gira en torno a si una mayor tasa de sindicalización podría conducir a una segmentación del mercado laboral y a una tasa de empleo subóptima: este es un tema clave que merece una discusión más formal; y un segundo aspecto está en el ámbito de la economía política: ¿el resurgimiento de un movimiento obrero en México recrearía una estructura corporativista dentro de Morena?”.

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