De junio del 2010 a diciembre del 2017, el total de líneas de banda ancha móvil pasó de 1.4 a 82.2 millones; en poco más de siete años se multiplicaron más de 58 veces, de acuerdo con el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT).

En el 2010, Telcel tenía una participación de mercado de casi 89% sobre el total de las líneas, Iusacell-Unefon 5% y Telefónica un poco más de 6 por ciento. Para diciembre del 2017, la participación de Telcel fue de menos de 70%, la de AT&T casi de 15%, Telefónica con más de 13% y los operadores móviles virtuales alcanzaron casi 2% del mercado.

En el año de referencia, sólo una persona por cada 100 habitantes contaba con este servicio.

Para junio del 2013, cuando se aprobó la reforma en telecomunicaciones, la teledensidad era de 23 por cada 100 habitantes y ya para diciembre del 2017 fue de 66.

Mientras que las líneas de prepago crecieron en promedio 81% anual; las líneas de pospago crecieron anualmente 76 por ciento.

En junio del 2013, año en que se promulgó la reforma del sector, el total de líneas de banda ancha móvil era de poco más de 27 millones. Un año después, en el mismo mes, las líneas ascendían a 36 millones.

En cuanto a los operadores móviles, que concentran alrededor de 1.4% del mercado, su participación en banda ancha móvil también ha sido menor.

Al cuarto trimestre del 2017, Virgin Mobile tenía 635,168 conexiones, lo que equivale a 0.77% de participación de mercado; le sigue Freedom con 206,288 líneas, apenas 0.25%; con 171,822 líneas, Qbo Cel tiene una participación de mercado de 0.21%; Telecomunicaciones 360 sumó únicamente 156,094 líneas para llegar a una participación de 0.19 por ciento.

En marzo pasado, el IFT dio a conocer que, entre junio del 2013 y septiembre del 2017, el total de accesos de banda ancha fija en México pasó de 12.2 millones a 16.7 millones, un crecimiento de 37% desde la reforma en telecomunicaciones y radiodifusión.

En el 2000, las conexiones de banda ancha fija únicamente se realizaban a través de par de cobre (92.1%) y cable coaxial (7.8%); mientras que, al tercer trimestre del 2017, el porcentaje de conexiones realizadas a través de estas tecnologías cambió a 36.6% para cable coaxial y a 43.9% para par de cobre.

En el 2009, primer año en el que se cuenta con información sobre fibra óptica, el porcentaje de conexiones realizadas a través de esta tecnología fue de 1.6% por ciento.

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