Mariana Jacobo era la directora de operaciones de Konplas S.A. de C.V., una empresa que se dedicaba a los plásticos.

Poco después de que ella asumiera su cargo, Alejandro Macías, uno de sus empleados, sufrió un accidente: le cayó encima una troqueladora, lo que le causó la pérdida de un pie y cuatro dedos de la mano derecha.

Después de atender la emergencia, Mariana regresó a la escena del accidente para acompañar al perito que levantaría el parte legal. El perito levantó el acta, tomó fotos y determinó que lo sucedido había sido un accidente laboral, aun así, Mariana decidió revisar algunos detalles de la escena que le llamaron la atención, como el hecho de que curiosamente, junto al charco de sangre, se encontraba el gafete de un trabajador: Gabriel Zepeda.

El día anterior, Mariana había escuchado a Alejandro discutir con ese empleado, a quien había amenazado de muerte. Uno de los compañeros de Alejandro le comentó a Mariana que esa mañana, Gabriel pasó por el área de trabajo de Alejandro y había comenzado una riña que dio lugar al accidente con la troqueladora. Mariana comprendió que Alejandro había iniciado el altercado con la amenaza de muerte que hizo el día anterior.

El parte médico señaló que Alejandro perdería la posibilidad de trabajar, por lo que sería necesario pensionarlo por incapacidad total.

Mariana notó que la cantidad que se daba por pensión era muy inferior al sueldo real del empleado y que esto respondía a una política de la empresa, ya que Konplas S.A. de C.V. reportaba únicamente el 21% del salario real de sus empleados, lo cual no les era informado a éstos al momento de firmar su contrato y la mayoría no conocía las implicaciones que tenía esta medida en caso de una incapacidad o al momento de pensionarse.

Esta política permitía a la empresa ahorrar millones de pesos cada año en cuotas obrero patronales.

El contrato colectivo contaba con una cláusula que otorgaba una indemnización por accidente laboral que ascendía a poco menos de 250,000 pesos; sin embargo, en este se declaraba que solo se percibiría si se determinaba que el suceso era responsabilidad de la empresa.

Mariana sabía que si no reportaba la información que tenía, Alejandro, quien era cabeza de una familia de seis integrantes, podría recibir la indemnización, compensando su baja pensión y reduciendo la probabilidad de que demandara a la empresa por su política de sueldos. Sin embargo, esto último no era seguro. -¿Cuál es la mejor decisión?- Era la pregunta a la que Mariana se enfrentaba.

Preguntas detonantes:

  1. ¿Cuál es la decisión más justa que debería tomar Mariana Jacobo?
  2. ¿Cómo quedaría la imagen profesional de Mariana Jacobo si no reporta sus observaciones y éstas son descubiertas posteriormente?
  3. ¿Consideras que en México hay empresas que siguen políticas para evasión de cuotas obrero-patronales como lo hace Konplas S.A. de C.V.?
  4. ¿Crees que la cultura organizacional de los empresarios en México es el de ver los pagos al seguro social como realmente un seguro para sus trabajadores o simplemente como un costo impuesto del que se puede prescindir?
  5. ¿Consideras que los obreros en México realmente saben de las consecuencias que pueden llegar a tener este tipo de políticas dentro de sus empresas?

 Management

*Basado en el caso Konplas: Accidente Laboral de María José Lozano, Escritora del Centro Internacional de Casos. Versión de por José Carlos Vázquez, profesor del Área de Formación Humanística y Ciudadana del Tec de Monterrey, Campus Guadalajara.

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