La utilización de las refinerías de Petróleos Mexicanos (Pemex) cayó de 77 a 66% en los últimos cinco años, lo que provocó una reducción en la producción de petrolíferos de 9.2% en el mismo lapso, al pasar de 1,203 a 1,092 millones de barriles diarios, reveló el Diagnóstico de la Industria de Petrolíferos, publicado por la Secretaría de Energía.

Además, México cuenta con una capacidad de almacenamiento total de petrolíferos de 14,600 millones de barriles en todo el país, que alcanza para aproximadamente 13 días de la demanda actual, cuando en países de Asia y Europa el mínimo legal establecido es de 90 días.

En los últimos años, el Sistema Nacional de Refinación ha mostrado un factor de utilización promedio de 71%, cifra consistentemente menor a lo registrado en las refinerías de la costa del Golfo de México, en Estados Unidos, región que constituye una referencia internacional. En el 2015, las refinerías de dicha región alcanzaron un promedio máximo de utilización de 91%, al tomar ventaja de los bajos precios del petróleo y gracias a los altos estándares operativos internacionales , refiere la autoridad energética nacional en el diagnóstico, en el que no explica la posible causa de las caídas en la utilización de la infraestructura mexicana.

Como refiere el presupuesto anual de la Secretaría de Hacienda, el gasto en inversión física de la subsidiaria Refinación de Pemex se elevó 58% en los mismos cinco años, de más de 32,000 millones de pesos a casi 51,000 millones en ese lapso; además, en el 2013, uno de los años con mejores precios internacionales del crudo, el incremento en el gasto de refinación respecto del 2010 fue de 76%, para llegar a una inversión histórica de más de 56,198 millones de pesos.

Reconfiguraciones

En el 2015, la refinería de Tula, Hidalgo, registró el mayor factor de utilización, con 75%, mientras que las refinerías con menor porcentaje de aprovechamiento fueron Cadereyta, Nuevo León, y Minatitlán, Veracruz, con 57 y 53%, respectivamente. Éstas últimas ya han sido reconfiguradas con la instalación de plantas coquizadoras e hidrotratadoras de gasóleos, procesos que costaron 1,600 y 2,400 millones de dólares, cada una.

En cuanto al procesamiento de crudo de las seis refinerías de Pemex, en los últimos cinco años ha tenido una caída de 10%, de 1.184 millones de barriles diarios en el 2010 a 1.064 millones de barriles diarios al cierre del año pasado.

La mayor caída en esta actividad, que es el arranque operativo para la elaboración de combustibles, la tuvo la refinería de Salamanca, Guanajuato, donde entre el 2010 y 2015 se procesó 19% menos crudo, que fueron 36,000 barriles por día menos, para llegar a 149,000 barriles diarios en el 2015.

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