En mayo, el precio de los tres combustibles automotrices de mayor uso en el país: gasolina regular, Premium y diésel, llegaron a sus niveles de precio más altos en la historia, al promediar 20.22 pesos por litro en el caso de la gasolina regular; 22.02 pesos por litro en el precio al consumidor de la Premium, y 21.69 pesos por litro en el caso del diésel. 

Lo anterior obedece al incremento en la demanda por el levantamiento de restricciones de movilidad en muchos países, principalmente Estados Unidos, además de que los roces con el gobierno iraní y el estadounidense han provocado alzas en el precio del petróleo, sobre el cual hay un acuerdo por parte de los países miembros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo y no afiliados (OPEP+) para subir los precios. 

En mayo de 2020, el precio del petróleo Brent que se utiliza como referencia para múltiples mercados, era de 31.02 dólares por barril. Un año después, fue de 68.04 dólares por barril, lo que implica que aumentó nada menos que 2.1 veces. En comparación con el precio de arranque del 2021 del petróleo –que arrastra al alza a todos los combustibles que lo utilizan como materia prima base– ha aumentado en 25% y tan sólo en el último mes el aumento fue de 5%, lo que lleva a una tendencia que a decir de consultores se mantendrá durante el resto del año. 

En tanto, en México, el precio de la gasolina regular que consume 85% de los automovilistas, aumentó 0.15% en un mes, y en un año cuesta 24% más a los consumidores. En el caso de la Premium, el aumento mensual es de 0.64% mientras que en un año el incremento es de 29%. El diésel incrementó su precio en 0.65% en un mes, pero en 17% en un año.

karol.garcia@eleconomista.mx