El presidente de la Cámara Nacional de Empresas de Consultoría (CNEC), Alejandro Vázquez, consideró poco factible tener antes de tres años estudios técnicos y proyectos de construcción razonablemente aceptables que permitan a los organismos internacionales dar su anuencia para poner en operación el Aeropuerto Internacional de Santa Lucía (AISL) en el 2021, como planea el Presidente electo, Andrés Manuel López Obrador.

“Si me dicen que será una ampliación de la base aérea, eso sí puede ser y estar listo antes, pero si se habla del bosquejo que presentaron de aeropuerto en agosto (plan maestro y edificio terminal que incluye dos pistas, torre de control...), antes de tres años es prácticamente imposible”, comentó.

En entrevista, dijo que dicho documento, elaborado por Grupo Riobóo (que por cierto no está afiliado a la CNEC), es un anteproyecto conceptual que sí puede servir como base para empezar a hacer algunos estudios de ingenierías básicas, pero no hay certidumbre del origen de la información o metodología con el que se elaboró.

Tampoco se sabe quién integró el panel de trabajo, en qué tiempo se elaboró ni quién lo financió, lo cual debería ser público.

“Sin desacreditarlo, digo con claridad que no conozco bajo qué bases o argumentos técnicos se llevó a cabo y eso es fundamental para echar andar cualquier proyecto de infraestructura. No podemos pensar más en improvisar ni atender a cuestiones políticas”, agregó.

Para el representante empresarial, la posibilidad de tener listos en unos cuantos meses algunos estudios requeridos para echar a andar la obra, a pesar de no ser tan grande como el Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM), no es una realidad y “hay que estar pendientes” de la experiencia que tengan las organizaciones que se comprometan a ello, porque serán responsabilidades que alguien tendrá que asumir.

Algunos de los estudios que pueden realizar las empresas consultoras mexicanas son: el anteproyecto ejecutivo, estudios de factibilidad legal y económica o ingenierías básicas, además de tareas como gerencia, supervisión, certificaciones de calidad o manuales de mantenimiento. Se estima que el valor de los estudios técnicos de una obra puede llegar a representar 5% de su costo total.

No obstante, Vázquez dejó en claro que todos los aspectos relacionados con temas aeronáuticos deben ser liderados por empresas internacionales que cuenten la experiencia y la acreditación debida por tratarse de una infraestructura en donde operarían aerolíneas internacionales.

Planeación, la clave

Previo a la consulta que determinó que el NAIM se debe cancelar, la CNEC manifestó su opinión como expertos y participantes en dicho proyecto, toda vez que tenían la certeza de que se contaba con los estudios correspondientes, por lo que pidieron siguiera, en cambio del AISL coincidieron con otros grupos técnicos: no hay información suficiente para dar un comentario.

Una vez que Santa Lucía podría volverse una realidad, el representante e interlocutor ante el gobierno de las firmas consultoras, afirmó que su objetivo es ayudar, al gobierno que sea, a que los proyectos de infraestructura que tienen en mente se hagan de manera correcta y planeada.

“Vamos a ponernos a la orden del nuevo gobierno, pero sin dejar de señalar lo que debe ser, lo que dicta la norma, la ley, las prácticas internacionales. Es nuestro deber como profesionales, así lo hicimos en esta administración, aunque no tuvimos mucha respuesta”, agregó.

El ingeniero espera que en los procesos de licitación los términos de referencia (donde se detallan las tareas) estén a cargo de verdaderos especialistas que permitan la participación de las empresas mexicanas, porque en el caso del NAIM hubo ocasiones en donde ahí se dejaba fuera de la jugada a las consultoras locales y había una preferencia por las internacionales que no necesariamente conocían las condiciones ni regulaciones donde iban a prestar sus servicios.

“Se ha cuestionado mucho, con pocas pruebas, que las cosas en el nuevo aeropuerto se hicieron mal, a pesar de tantos años de estudio que lo avalan, pero si vamos a empezar a hacer otra vez cosas que no se han planeado bien, no sería lógico iniciar una obra. Hay que cuidar el uso de los recursos disponibles”, señaló el presidente de la CNEC.

Algunos estudios del NAIM

Entre el 2011 y el 2015, Aeropuertos y Servicios Auxiliares (ASA) destinó más de 4,300 millones de pesos para realizar 55 estudios.

  • Estudio sobre la idoneidad de la solución propuesta para el NAIM, elaborado por la OACI
  • Estudio de viabilidad aeronáutica, realizado por MITRE Corporation
  • Análisis de los estudios de geotecnia y salinidad, realizado por la UNAM
  • Estudio de rutas, tráfico y demanda en los servicios aeroportuarios, elaborado por la UANL
  • Estudio del subsuelo y pruebas de laboratorio en el terreno para atender la demanda de servicios aeroportuarios, a cargo de Geotec
  • Estudio de geotecnia y estructuras, llevado a cabo por el Instituto de Ingeniería de la UNAM
  • Estudios topográficos, llevados a cabo por el IPN

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