La agencia Standard & Poor’s (S&P) revisó a Estable la perspectiva de calificación de Comisión Federal de Electricidad (CFE) y Petróleos Mexicanos (Pemex), en seguimiento a la acción similar que hizo la firma sobre la nota soberana de México.

Con esta corrección subrayan que los riesgos de que empeoren los pasivos contingentes del sector financiero y de las empresas públicas no financieras son limitados para los próximos 24 meses.

En un comunicado, explicaron que la deuda combinada, excluyendo pasivos por pensiones de las empresas prominentes del sector público (incluyendo a Pemex y CFE) representa un poco más de 10% del Producto Interno Bruto y es deuda que no garantiza el soberano, es decir, el gobierno.

Para Pemex y CFE, consideramos una probabilidad de apoyo extraordinario del gobierno casi cierta y un respaldo extraordinario suficiente en caso de que afronten estrés financiero .

Por tanto, los analistas de la agencia consideran que la trayectoria de la deuda de largo plazo del soberano dependerá en parte de la capacidad de estas empresas para contener sus propias cargas de deuda y mejorar sus finanzas .

Ahí mismo señalan que el perfil de liquidez externa de México se mantendrá estable en los próximos tres años, lo que también es aplicable para las paraestatales, matizó aparte en conferencia telefónica el analista soberano Joydeep Mukherji.

Las calificaciones de riesgo crediticio de emisor y de emisión en escala global en moneda extranjera y local quedaron confirmadas en BBB+ para CFE y A para Pemex. En la nota, la agencia detallo que la revisión de Negativa a Estable en la calificación soberana de Pemex y CFE también se extiende para sus subsidiarias. Se refiere a PMI Trading, PMI NASA y Mex Gas Supply, SL.

Pero, hay riesgos

En el comunicado, la agencia detalló que los cambios inesperados de las políticas del sector de energía, incluyendo las medidas que debiliten la salud financiera de Pemex o de la CFE podrían aumentar los pasivos contingentes potenciales del soberano, es decir las finanzas públicas.

Y la erosión gradual resultante del perfil financiero del soberano elevaría la vulnerabilidad de las finanzas públicas a choques adversos, lo que indicaría una baja en las calificaciones soberanas.

Los resultados financieros de las empresas públicas del año pasado fueron favorables respecto del desempeño del 2015. La CFE revirtió su pérdida neta, al reportar una utilidad de 85,517 millones de pesos, frente a una pérdida del año previo de 93,912 millones.

En tanto, la pérdida neta de Pemex, fue 58% menos en el 2016 respecto de la registrada en el 2015.

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