Petróleos Mexicanos (Pemex) firmó su primer contrato sin socio con la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH) bajo la modalidad de producción compartida. Se trata del bloque compuesto por los campos Ek y Balam en aguas someras de la Sonda de Campeche, cuya producción esperan triplicar luego de este cambio en el régimen fiscal para su explotación.

Este primer contrato se logró luego de la migración en diciembre pasado de dos de las 381 asignaciones que se le otorgaron a Pemex en la Ronda Cero. El objetivo de tener un contrato en lugar de dos asignaciones es reducir la carga fiscal en la operación de estos campos por parte de Pemex Exploración y Producción (PEP).

De acuerdo con la Ley de Ingresos sobre Hidrocarburos de la reforma energética, los contratos de producción compartida incluyen elementos fiscales como Impuesto Sobre la Renta (ISR), cuotas exploratorias, impuestos para estados y municipios, regalías básicas, contraprestaciones al Estado en especie, recuperaciones de costos y un mecanismo de ajuste en caso de nuevos descubrimientos o incrementos sustanciales del precio internacional de los hidrocarburos. Con ello, Pemex pagará poco más de 70% de la utilidad después de impuestos.

En tanto, las asignaciones de Pemex tributan por ingresos por ventas, gastos de operación, depreciación y amortización de los activos, beneficios a empleados (pasivo laboral), remanentes de operación, impuesto por extracción de hidrocarburos, ISR y un dividendo estatal (que hasta la fecha no se ha implementado por los bajos ingresos que ha tenido la estatal ante el precio internacional del crudo). Con ello, el componente fiscal para las asignaciones es cercano a 70% de los ingresos totales de PEP, no del remanente después de impuestos, como en el caso de los contratos de producción compartida.

En el Plan provisional que aprobó la CNH para la explotación de estos campos en diciembre pasado, Pemex comprometió inversiones de 269 millones de dólares en todas sus actividades operativas que incluyeron la perforación de un pozo.

Aumento en la producción

Ek y Balam cuentan con reservas probadas certificadas y, como explicó el director general de Pemex, José Antonio González Anaya, reservas totales de 410 millones de barriles equivalentes, que es poco menos de lo reportado en Trión, en aguas profundas.

Con esta migración a contrato de producción compartida, su producción conjunta se ubicará entre los cinco mayores campos del país y que dadas las mejores condiciones fiscales, se incrementará en el corto plazo.

Estamos esperando que la producción de Ek Balam aproximadamente se triplique, de los aproximadamente 30,000 barriles diarios que tenemos hoy estamos esperando que podría llegar a una producción superior de 90,000 barriles por día lo cual es un resultado muy positivo , explicó el presidente de la CNH, Juan Carlos Zepeda.

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