Por lo menos en los últimos 22 años la balanza comercial petrolera de Petróleos Mexicanos (Pemex) había significado ingresos netos de divisas para el país; sin embargo, las cifras a noviembre del 2016 publicadas recientemente por el Instituto Nacional de Estadística (Inegi) revelan que por 26 meses consecutivos el balance comercial petrolero es negativo, es decir, que la participación financiera de la petrolera mexicana pasó de ser una generadora importante de divisas a una consumidora creciente de las mismas.

En los primeros 11 meses del 2016, las exportaciones petroleras sumaron 16,924 millones de dólares, mientras que las importaciones por ese mismo concepto fueron por 28,120 millones de dólares. Ello implicó un déficit de 11,196 millones de dólares, 29% por arriba del registrado un año antes, según las cifras del propio Inegi, aunque cabe señalar que el cambio de tendencia en las ventas petroleras al exterior empezó años atrás.

Los ingresos por las exportaciones petroleras alcanzaron su máximo en el 2011, año en el que se registró un ingreso de 51,589 millones de dólares, de ese entonces a la fecha la caída ha sido constante, de forma tal que para el 2016, los ingresos por las ventas al exterior de petróleo alcanzaron los 16,924 millones de dólares, la más baja en 13 años.

Por su parte, las importaciones petroleras alcanzaron también su máximo en el 2011, con 39,554 millones de dólares. No obstante, mientras que el ingreso por exportación retrocedió aceleradamente, las importaciones se mantuvieron más o menos estables hasta el 2014, lapso en el que se registraron también los precios históricamente más altos de los hidrocarburos a nivel global, hecho que inevitablemente contribuyó a magnificar el déficit que hoy arroja la cuenta petrolera.

La explicación de fondo en la caída de las exportaciones petroleras y el aumento en la importación de las mismas está en la caída del volumen de producción, que luego de alcanzar el volumen de extracción más alto en el 2003, con 3,455 miles de barriles diarios, para octubre de este año la petrolera reporta 2,103 miles de barriles diarios, casi 40% menos, lapso en el que la demanda de energía en el país aumentó 21% de acuerdo con la Secretaría de Energía. Ello puso inevitablemente en la mira la importación creciente de hidrocarburos en el país, en el que la gasolina es un caso muy elocuente de esta situación por la que hoy atraviesa el país.

deduccion ieps

luis.caballero@eleconomista.mx