Para el año 2023, la industria automotriz instalada en México deberá cubrir un contenido regional de 75% en la fabricación de sus vehículos para mantener el libre comercio en América del Norte, aunque en el acuerdo USMCA se otorgó un periodo de dos años adicionales para aquellas plantas automotrices que están por arrancar e iniciaron operaciones en el país en los últimos años, como BMW, Audi y Mercedes Benz, Toyota y KIA, dijo Eduardo Solís, presidente de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA).

La regla de origen automotriz se definió con la fórmula de “3 + 2”, esto es que las fabricantes automotrices en México entrarán a un periodo de transición para cubrir el contenido regional de 75%, a partir del 1 de enero del 2020 y concluir en el 2023. Aunque habrá dos años adicionales (2025) para las empresas que tengan problemas para alcanzar la regla, según refiere el Acuerdo Estados Unidos-México-Canadá, (USMCA, por su sigla en inglés) concretado el pasado 30 de septiembre, explicó el representante de la industria automotriz.

“El reto es que haya una industria que logre mayor integración regional y se mantenga la competitividad”, sostuvo el líder de las armadoras en México.

En conferencia de prensa, Solís precisó que según los textos del acuerdo USMCA, las reglas de origen del sector automotriz entrarán en vigor en la fecha más lejana: la entrada en vigor del acuerdo –que podría ser a mediados del 2019- o el 1 de enero del 2020. Lo que ocurra después.

El sector automotor que opera en el país enfrentará el primer incremento, que pasará de 62.5% de contenido regional a 66%, en la entrada en vigor del USMCA, en 2021 aumenta a 69%, en 2022 se eleva a 72% y en 2023 cierra con 75%. Sin embargo, insistió, se otorgó un plazo de dos años adicionales para que las nuevas plantas automotrices puedan ajustarse a la regla, en tanto arrancarán operaciones conforme se habían comprometido antes de la modernización del TLCAN.

Para la industria, el tema primordial son las reglas de origen porque integrará más a América del Norte y “para la industria automotriz se volvió un tema fundamental el hecho de tener una transición en el acuerdo trilateral, que es de 3 años + 2 como lo hemos dicho, son 3 años para todos y 2 años adicionales para aquellas empresas que en ciertos modelos sigan teniendo un problema y que puedan llegar a acuerdos con la parte del país importador, de cómo van a lograr alcanzar los porcentajes establecidos”, abundó.

De acuerdo con el Consejo Coordinador Empresarial (CCE), falta por desarrollar algunas definiciones legales, de modo que los textos del nuevo acuerdo comercial aún no son los finales porque tienen carencias y quizá errores  por corregir.

El presidente de la AMIA no precisó el porcentaje de contenido regional con el cual operarán las nuevas plantas automotrices, pero según estimaciones de la industria podría rondar en 50% hasta que se vayan acoplando.

De modo que cada fabricante establecido en México tendrá retos distintos para cumplir bajo los lineamientos del USMCA.

Los retos son muy claros, insistió, se tendrá una regla de origen más estricta, pero logramos un delicado y complejo equilibrio que para nosotros significa un gran reto.

Respecto al tema del supuesto de “elevar” los salarios en la industria automotriz, Eduardo Solís acotó que en el acuerdo no se establece ningún esquema que hable del tema de los salarios, sólo se dice partes y componentes que provengan de países que pagan más de 16 dólares por hora. Esto significa que los hagan en Canadá y Estados Unidos.

Sin embargo, abundó, hay créditos para poder mitigar 40% del valor del costo laboral en ligeros y 45% en camionetas, si se hace investigación y desarrollo. “Hay que recordar que en investigación y desarrollo pudiéramos tener nosotros ingenieros que están en ese nivel de salarios”, apuntó.

Nueva regla de origen en cuatro pasos

Las armadoras que quieran exportar sin aranceles dentro del nuevo USMCA deben cumplir cuatro puntos, ni más, ni menos.

Primero. Se incrementa el Valor de Contenido Regional (VCR) de 62.5% a 75%, con una nueva metodología.

Segundo. Se establece un Valor de Contenido Laboral (VCL) de 40 por ciento. Esto es, 40% del valor del vehículo deberá producirse utilizando salarios, al menos de 16 dólares estadounidenses por hora, pero:

Podrán obtenerse créditos por hasta 10% por actividades relacionadas con investigación y desarrollo, y tecnologías de la información.

Créditos de hasta 5% por capacidad de fabricación de: motores (100,000 unidades), transmisiones (100,000 unidades) o baterías (25,000 unidades).

25% en mano de obra

Tercero. 70% del acero y el aluminio deberá ser de la región de América del Norte.

Cuarto. Las siguientes autopartes denominadas “esenciales” deberán cumplir con 75% de VCR en promedio (valor).

Motores

  • Chasis & body
  • Caja de transmisión
  • Ejes
  • Suspensión
  • Sistema de dirección
  • Baterías

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