La iniciativa de reforma para establecer una nueva regulación a la subcontratación laboral en México, más conocido como outsourcing, repercutiría en una reducción de ventas para el 60% de las empresas que se desenvuelven en ese sector productivo, en tanto que otro 30% de ese tipo de compañías observaría una afectación superior al 20% de sus operaciones habituales, según estimaciones de KPMG.

El Congreso mexicano prevé discutir en febrero próximo la propuesta para aplicar una nueva regulación al outsourcing.

De acuerdo con la firma, en México existen 5 millones de trabajadores inscritos en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). El dato significa para las empresas que recurrir al outsourcing representa la posibilidad de simplificar la gestión de recursos humanos, reducir tiempos y costos en procesos laborales.

“Las respuestas de la encuesta mencionan que una de las prioridades del Paquete Económico para 2021 debe ser el combate a la defraudación y evasión fiscal; sin embargo, es necesario revisar a detalle los posibles efectos colaterales que puede ocasionar un cambio a las reglas del mercado laboral”, dijo KPMG en su documento “Perspectivas de la Alta Dirección en México 2021”.

Ante la pérdida de empleos en 2020, “es preciso buscar formas de preservar las fuentes de trabajo existentes. De acuerdo con estudios del Colegio de México los sectores que hacen uso intensivo de la subcontratación reducen la informalidad de 33% a 22% de la población ocupada. Sin duda, la propuesta de reforma la legislación de outsourcing que sea aprobada marcará la competitividad de la economía frente a otros socios comerciales y enviará una señal a la inversión nacional y extranjera”.