El morenista Ricardo Monreal, pidió mesura a Manuel Bartlett, director general de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), luego de que casi 78,000 permisos de generación o compra de energía de las empresas más grandes del país tendrían que renegociarse si se aprueba la reforma constitucional en materia eléctrica, lo que hoy significa el 43% de la energía que se despacha.

En sus redes sociales, Monreal aseveró que “las personas servidoras públicas de la CFE y otras instituciones están obligadas a mantener recato y prudencia, esperando que el Constituyente Permanente decida sobre las modificaciones constitucionales que le han sido planteadas”.

Y es que el viernes, la dirección general de la estatal eléctrica reveló que son más de 100,000 megawatts hora los que hoy se despachan en el país mediante contratos de autoabasto y de producción independiente de energía (PIE), mismos que serán considerados ilegales y no contarán con indemnizaciones respecto a sus inversiones en caso de la generación.

“¿Los vamos a indemnizar?: No”, dijo en conferencia de prensa el director general de la CFE, Manuel Bartlett, “sí es retroactiva, la Constitución tiene la facultad para reformar todo y no creo yo que deba de haber una disputa de este tipo. No les conviene, si van a participar en un sistema mixto al que los está invitando el presidente”.

A decir de Mario Morales Vielmas, Coordinador de Planeación Estratégica de la estatal eléctrica, el 43% de la energía que se despacha hoy en el país corresponde a privados amparados bajo los transitorios de la reforma del 2014 en que se les permitió permanecer como productores independientes de energía o sociedades de autoabasto, con lo que la CFE está obligada a comprarles energía para el suministro básico o utilizan la red sin pagar transmisión al Estado, lo que les otorga bajos costos al no consumir combustibles fósiles, en el caso de las renovables, explicó.

Según los cálculos de la coordinación de Planeación Estratégica de la CFE, entre los clientes de este régimen están los bancos, como BBVA, las grandes firmas como Bimbo y Femsa, los Walmart, los Sam’s, los Chedraui, los Soriana, los Oxxo, los Seven Eleven, los Círculos K, grandes mineras, grandes corporativos, Telmex, Telcel, AT&T, “realmente es impresionante el número de empresas, de grandes empresas en México que están asociadas a este esquema perverso de autoabasto y quiero decir que el autoabasto hoy significa el 12% de la energía eléctrica del país y el productor independiente, el 31 por ciento”, aseguró Morales Vielmas.

En la actualidad hay 239 sociedades de autoabasto con 77,670 socios clientes que “no es otra cosa más que una compraventa de energía eléctrica en un mercado paralelo, un mercado negro le  llamamos nosotros porque no compiten, realmente utilizan subsidios de la CFE al no pagar lo que corresponde”, reiteró. 

Además, un despacho total de 86,000 megawatts hora es lo que producen los PIE mediante 29 permisos, energía que fue contratada por la CFE y deberá ser renegociada. Entre las grandes empresas que hoy generan para vender mediante sus PIE están las mayores empresas eléctricas de Europa: la española Iberdrola y la italiana Enel. 

Según la CFE en 2018, la pérdida que representó el cobro inferior a lo que pagan el resto de los usuarios por el uso de la red para estos generadores de autoabasto legados fue de 7,820 millones de pesos, que se elevó a 7,000 millones de pesos en 2019 y sería de 8,000 millones de pesos este año antes de las modificaciones.

“Los invitamos a que participen en un sistema que les conviene, porque esto que inventaron, esta telaraña no es sostenible, no lo vamos a aceptar, el gobierno mexicano no lo acepta. Entonces, vas a entrar en otro sistema”, dijo Bartlett dirigiéndose a las empresas que deberán renegociar, luego de que al formar parte del Consejo Coordinador Empresarial se han manifestado en contra de los cambios constitucionales. Así, continuarán compitiendo, pero entre ellas, para venderle 46% de la energía que utilice para el suministro básico a la CFE, aseguró el director general de la empresa.

karol.garcia@eleconomista.mx