La minera Vale registró en el segundo trimestre pérdidas por 133 millones de dólares, en su segundo ejercicio negativo consecutivo debido a las consecuencias de la tragedia que en enero dejó 270 muertos y desaparecidos en el sudeste de Brasil.

La compañía tuvo que aprovisionar 2,000 millones de dólares suplementarios para hacer frente a las reparaciones y a las medidas preventivas en otras minas, precisó.

En el primer trimestre, las pérdidas del mayor productor mundial de mineral de hierro habían alcanzado 1,600 millones de dólares.

El Ebitda (beneficios antes de intereses, impuestos, depreciaciones y amortizaciones) ajustado del segundo trimestre fue de 3,098 millones de dólares, frente a un déficit (el primero de su historia) de 652 millones en el primer trimestre. Pese a esa mejora, el resultado es aún 20% inferior al del segundo trimestre del 2018.

El informe enumera las medidas de reparación y de prevención tomadas por la compañía en sus instalaciones desde la tragedia de Brumadinho, cuando la rotura de un dique el 25 de enero generó un tsumami de 13 millones de metros cúbicos de lodo y residuos mineros que arrasó con toda la vida que encontró a su paso en esa localidad, con un saldo de 248 muertos y 22 desaparecidos.