Las manchas marrones en grandes áreas de los campos de café en el sur del principal productor de Brasil, Minas Gerais, son una señal de que la peor ola de frío en casi 30 años perjudicará la producción durante al menos las dos próximas cosechas, según un agrónomo.

Adriano de Rezende, coordinador técnico de la cooperativa cafetera Minasul, estimó que entre el 20% y el 30% de los cultivos se vieron afectados por las temperaturas inusualmente frías que llegaron a la región el 20 de julio, provocando la peor helada desde 1994, según agricultores y analistas.

"Fue peor de lo que imaginaba", dijo Rezende tras sobrevolar la región el jueves. "Es difícil ver un campo que no haya sufrido daños".

Rezende sobrevoló fincas de Varginha y otras zonas de Minas, como Eloi Mendes, Paraguaçu, Alfenas, Machado, Boa Esperança y Carmo da Cachoeira.

El agrónomo y agricultores locales dijeron que las heladas volvieron a golpear la región el viernes, pero fueron menos intensas.

Minasul opera en el sur de Minas Gerais, una región que representó alrededor del 40% de la producción de café arábigo en Brasil en 2020.

El arábigo es el principal grano usado por las grandes empresas cafeteras como Starbucks y Nestlé.

Otra región productora clave, el Cerrado Mineiro, también se ha visto gravemente afectada.

El presidente de Minasul, José Marcos Rafael Magalhaes, calcula que el sector cafetero de Minas Gerais perderá entre 5,000 millones y 6,000 millones de reales (entre 971.5 millones y 1,170 millones de dólares) de producción.

Las heladas en Brasil, el mayor productor y exportador de café del mundo, dispararon los precios en Nueva York por encima de los 2 dólares por libra por primera vez desde 2014 a principios de esta semana.

Rezende cree que es pronto para estimar con precisión las pérdidas de producción, ya que se esperan más heladas.