En diversos lugares del mundo, la demanda de agua genera una fuerte presión sobre la disponibilidad del recurso, en la CDMX actualmente se extrae del acuífero más del doble del agua de lo que se recarga de manera natural, ante ello, la sobreexplotación del acuífero trae consigo otros problemas como son los hundimientos y el descenso del nivel de agua subterránea.

Cabe mencionar que el 26% de la población no recibe cantidad suficiente de agua, 15% no cuenta con el servicio diario y 1.8 millones se surten por tandeo, lo que refleja la urgencia de implementar soluciones que contribuyan a mejorar la disponibilidad y falta de agua que existe en varias zonas de la capital del país para apoyar el acceso básico al agua segura y mejorar las condiciones de sus habitantes.

Derivado de esta situación, el fondo de agua de la Ciudad de México Agua Capital busca contribuir a la seguridad hídrica del Valle de México, implementando proyectos innovadores para solucionar los principales retos en materia de agua en la región, así surge “Cosecha Capital”, una estrategia de captación de agua de lluvia en viviendas y escuelas, que trabaja conjuntamente con Isla Urbana y que tiene como objetivo captar y aprovechar el agua de lluvia para mejorar al acceso de agua segura en comunidades con escasez hídrica, mediante el uso de medios alternativos e innovadores, como son los sistemas de cosecha de agua de lluvia (SCALL).

“Este proyecto se integra a los retos de seguridad hídrica que Agua Capital se planteó en su Plan Estratégico, que son garantizar el balance hídrico del acuífero y la prevención de riesgos asociados al agua.  A través de una convocatoria, se invita a las personas a participar, esto permite involucrar a las personas desde un inicio. Se les pide que expongan su interés y necesidades, así como conocer las condiciones de las familias; es decir, número de personas que habitan la vivienda, si hay menores y/o adultos mayores, así como personas con capacidades diferentes. Esto nos permite conocer la condición y vulnerabilidad de las familias y así seleccionar a las y los beneficiarios”, explica Eduardo Vázquez, Director de Agua Capital.

Recientemente Agua Capital trabaja en planes de cosecha de lluvia para escuelas donde Isla Urbana ya ha implementado su programa Escuelas de Lluvia, siendo estas comunidades quienes apoyan con la difusión de la convocatoria, asimismo con el apoyo de Fundación Coca-Cola, a la fecha han sido instalados 100 sistemas de captación de agua de lluvia en viviendas de la Ciudad de México, en las alcaldías de Iztapalapa y Tlalpan, clasificadas con alta precariedad hídrica.

En cuanto a la instalación de SCALL en escuelas también han instalado dos sistemas en escuelas primarias, junto con dos estaciones de lavamanos para apoyar el regreso seguro a clases. Este año se ampliará a ocho escuelas.

“Lo que sigue es el escalamiento del proyecto, en alianzas con otras organizaciones, el gobierno de la ciudad y otros actores para seguir promoviendo la cosecha de lluvia como una solución para el abastecimiento de agua, así como difundir los beneficios de la cosecha de lluvia y el cuidado del agua. Para 2022 y hasta 2024 se ampliará hasta 100 escuelas el proyecto”, destaca el Director de Agua Capital.

Beneficios

De manera general, Cosecha Capital puede ayudar a que se extraiga menos agua del acuífero durante la temporada de lluvias, reducir la presión de la red de agua potable y finalmente, al captarse el agua lluvia, se reduce el flujo de ésta a los drenajes, mitigando las inundaciones.

Específicamente, los beneficios que esperan de Cosecha Capital en viviendas, es garantizar el acceso al agua segura, al menos en los meses de lluvia. Lo que también se ve reflejado en un ahorro económico para las familias. Así como, en ahorro del tiempo que les toma el acarreo del agua y/o la espera de las pipas.

Con esta primera etapa del proyecto en viviendas, se espera captar hasta 4,300 m3 de agua de lluvia al año, beneficiando directamente a 600 personas.

“El objetivo de este tipo de iniciativas, es seguir implementando alternativas a largo plazo y que sean permanentes, para contribuir a solucionar el reto de la disponibilidad del agua, un recurso tan básico que ningún ser humano debería de estar exento a recibirlo cuando sea que lo necesite. Estamos convencidos que las condiciones de muchas familias están mejorando con este proyecto, y queremos seguirlo haciendo en muchas más comunidades”, finalizó Eduardo Vázquez.