Bernardo Gómez y Alfonso de Angoitia, actuales vicepresidentes ejecutivos de Grupo Televisa, asumirán la dirección general de la empresa a partir del 1 de enero del 2018, en sustitución de Emilio Azcárraga Jean, quien permanecerá como presidente ejecutivo del Consejo de Administración, cargo desde el cual se enfocará en el desarrollo de la estrategia de largo plazo de la compañía.

La participación de Gómez y de Angoitia fue clave para lograr la reestructura del capital de Televisa cuando el nuevo grupo, liderado por Azcárraga, tomó control de la compañía en 1997. Esto fue seguido por una reorganización profunda de las operaciones de Televisa a partir de 1998 y hasta el año 2000, que permitió a la compañía volver a ser rentable.

“Gómez y de Angoitia han sido clave para lograr el crecimiento y la rentabilidad de la compañía”, destacó la empresa en un comunicado.

Informó que Emilio Azcárraga, accionista mayoritario de Televisa, continuará teniendo la responsabilidad directa de la división de futbol de Grupo Televisa, incluyendo al equipo América, así como de la Fundación Televisa.

“Nuestra industria está pasando por una transformación muy importante, que nos presenta grandes retos, pero oportunidades aún mayores. Por más de dos décadas, y durante periodos críticos en nuestro negocio, Bernardo y Alfonso han mostrado ser ejecutivos con gran compromiso y dedicación, y sus contribuciones a Televisa superan el cargo que ocupan. Sus nuevas funciones y su liderazgo me permitirán enfocarme en la estrategia de largo plazo de la compañía”, dijo Azcárraga.

“Confío ampliamente en la capacidad de Bernardo y de Alfonso y estoy seguro de que Televisa continuará fortaleciendo su posición en México como una de las empresas de telecomunicaciones con mayor crecimiento y como el principal productor de contenidos en español a nivel mundial, creando valor para nuestros accionistas”, afirmó.

Dentro de las decisiones más importantes que han transformado a Televisa y que han sido lideradas por ambos están la renegociación del acuerdo de licencia de programación con Univision, por el cual la compañía recibe un monto importante de ingresos en dólares; la adquisición y consolidación de cuatro operaciones de cable, así como la diversificación de Televisa más allá del negocio tradicional de venta de publicidad en televisión abierta participando activamente en la industria de servicios de telecomunicación, los cuales representan más de 50% de las ventas consolidadas de la compañía.

“Debe dar tranquilidad que Bernardo Gómez y Alfonso de Angoitia queden como copresidentes ejecutivos de Televisa, por su larga trayectoria en esta empresa, y que Emilio Azcárraga permanezca como presidente ejecutivo del Consejo de Administración”, opinó Alik García, analista de Intercam.

De acuerdo con Jorge Fernando Negrete, director de Mediatelecom, el cambio debe leerse en un contexto en el que la TV abierta enfrenta la presión competitiva que ejercen las multiplataformas e Internet que “han generado colapsos en ratings de TV abierta”.

En adición a estos cambios y a partir de esta fecha, Salvi Folch, anteriormente vicepresidente de Administración y Finanzas de Grupo Televisa, tomará el cargo de vicepresidente de Planeación Estratégica; Carlos Ferreiro, el de vicepresidente de Finanzas, y José Antonio Lara, el de vicepresidente de Administración.

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La notificación del relevo en la dirección de Televisa coincidió con la difusión del reporte de resultados del tercer trimestre de la compañía, en el que se informó que las ventas de la compañía se contrajeron 3.8% a 22,832.2 millones de pesos, en tanto que la utilidad operativa disminuyó 6.4% a 9,339.3 millones de pesos.

Grupo Televisa mantuvo la tendencia de resultados débiles en el tercer trimestre del 2017 debido a, entre otras cosas, que las ventas por publicidad fueron afectadas por el sismo del 19 de septiembre, siendo que Canal 2 transmitió sin interrupciones comerciales por tres días consecutivos después de este evento; la venta de canales también se vio afectada por la decisión de Megacable (aunque la empresa no lo precisó) de dejar de adquirir sus canales de televisión de paga.

Adicionalmente, Sky se mantiene afectado por el crecimiento extraordinario en las adiciones netas logradas en el 2016 debido al apagón analógico. Este efecto ha incrementado el número de cancelaciones durante el 2017.

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