La falta de reglas claras en las políticas públicas y la ausencia de certeza jurídica en México han provocado que la inversión canadiense registre una caída de 18% en el último año, mientras están frenados miles de millones de dólares en el sector minero, energético, farmacéutico, agroalimentario y muchos más, por lo que urge reconsiderar el clima de inversiones en el país para aprovechar el T-MEC, advirtió Enrique Zorrilla, presidente de la Cámara de Comercio de Canadá en México (CanCham).

e la reunión de las ministras de comercio de los gobiernos de México, Estados Unidos y Canadá, la comunidad empresarial de canadiense conminó a la administración de Andrés Manuel López a “erradicar” el ambiente adverso que ahuyentan las inversiones y reconsiderar las oportunidades que ofrece el T-MEC.

“Consistentemente se ha pedido a la administración mexicana reglas claras, reglas consistentes, la inversión particularmente en la economía real tiene una perspectiva de mediano y de largo plazo, por lo tanto, necesita de estabilidad, en términos de esas reglas de juego, de esos ambientes legales y visiones económicas. Es nuestro acuerdo del T-MEC que nos debiera dejar esa perspectiva en el largo plazo como atractividad para los inversionistas. En la medida que no se resuelvan estos aspectos de manera rápida, se socavará el crecimiento de la inversión”, acusó el representante de la Cámara Canadiense en México.

En entrevista con El Economista, Enrique Zorrilla sostuvo: “Estamos en el tercer año en que la inversión ha venido disminuyendo en términos reales, la cifra que tengo a febrero de año contra año significó una caída de 18% en términos reales. Otra vez, es una oportunidad espectacular, en donde debe ser con convicción de libre competencia, en estado de derecho y complementariedad entre inversión pública y la privada, y en particular la extranjera y de los socios comerciales de la región”.

Recordó que la ministra canadiense, Mary Ng, expresó -hace unos días- a su homóloga Tatiana Cloutier, no sólo la preocupación por el clima de negocios, sino “la necesidad de que se resolvieran de manera oportuna los asuntos que están generando algún tipo de confusión en el mejor bienestar del éxito del mediano y largo plazo en el caso de las inversiones y los inversionistas, y de mantenimiento y los empleos vinculados”.

El presidente de la CanCham dijo que existen grandes expectativas derivadas de la primera reunión del T-MEC, debido a que cada día se valora más el tratado comercial en los respectivos países como “una oportunidad de integración económica importantísima”. Y es que, es el tratado más importante de libre comercio en el mundo. La oportunidad desde el punto de vista para México es extraordinaria, abundó, siendo que es un hecho que todo mundo está en fase de recuperación, y en donde la verdadera pregunta es qué tal fácil se puede ver esa recuperación y qué tan sostenible sería que esta fase de recuperación económica se va desdoblando.

Como Cámara de comercio “creemos en la integración energética de Norteamérica, porque generaría una competencia mayúscula, sobre todo a las pymes, contando con energía a menor precio y mejor calidad”.

Enrique Zorrilla insistió en que las inversiones canadienses en México, sobre todo las mineras y energéticas, piden que se respete las reglas, “y no solo eso, sino particularmente la vigencia del estado de derecho, en la no aplicación de definiciones retroactivas que están afectando contratos, concesiones y otra vez, son los temas”.

Sostuvo que una gran parte de la inversión de Canadá que no se ha presentado, sigue lista. “Ahí están 200 millones de dólares, otra de 130 millones en la industria minera canadiense como parte de unos de los asociados (de la Cámara Minera) y otra empresa BRT por otros 80 y 100 millones de dólares. Y en conjunto debe haber varios miles de millones de dólares frenados”.

La inversión está lista y disponible, así lo han constatado las autoridades canadienses y el embajador, concluyó.

lilia.gonzalez@eleconomista.mx