ExxonMobil Corp dominó nuevamente el jueves una subasta de campos petroleros en Brasil, consiguiendo ocho bloques en sociedad con otras firmas ansiosas de quedarse con las reservas de crudo del país antes de las elecciones presidenciales de este año.

Exxon, junto con Petrobras y Qatar Petroleum Intl, desembolsaron 2,800 millones de reales (844 millones de dólares) por un bloque costa afuera en la cuenca de Campos en Brasil, en momentos en los que la principal petrolera estadounidense busca remplazar reservas menguantes.

Chevron Corp, Repsol SA, Royal Dutch Shell Plc, BP Plc y Statoil ASA también gastaron muchos dólares para asegurar participaciones en bloques costa afuera de Brasil, algunos de los cuales pueden ser parte de reservas presal, donde el petróleo está entre capas de sal bajo el fondo del océano.

“Tenemos más confianza para invertir en Brasil, sin duda”, dijo Carla Lacerda, máxima ejecutiva de Exxon en Brasil, después de la subasta.

“Tenemos muchas oportunidades por delante. Estamos analizando cada ronda. Queremos una cartera sólida aquí”, agregó.

Otro gran ganador fue el gobierno de Brasil, que recibió 8,000 millones de reales (2,400 millones de dólares) en bonos de suscripción, un récord para una subasta de este tipo y casi el doble de 4,600 millones de reales que había pronosticado, a pesar de la decisión sorpresiva de una corte que removió el miércoles los dos mejores bloques de la oferta.

Detrás del rotundo éxito está la urgencia de las grandes petroleras de asegurar participaciones en Brasil antes de las elecciones presidenciales de octubre, que podrían llevar al poder a un gobierno que busca detener o desacelerar la inversión privada en el sector petrolero del país.

Exxon, que también ganó un bloque presal en octubre del año pasado, operará seis de los ocho bloques que ganó el jueves.

Los precios más altos del petróleo y la necesidad de remplazar reservas cada vez menores han provocado apetito entre las principales petroleras por campos en el mar más costosos, aunque algunos proyectos todavía se consideran demasiado caros para ser viables.

A pesar de los grandes bonos pagados al gobierno, éste sólo otorgó 22 de los 68 bloques en oferta y no concedió ninguno en tierra.