El presidente Donald Trump propuso que los países del G7 eliminen todos los aranceles, las barreras no arancelarias y los subsidios.

“Ésa es la manera que debe ser. Sin aranceles, sin barreras. Ésa es la manera que debe ser”, dijo durante su participación en la cumbre del G7 celebrada el fin de semana Canadá.

El G7 es un grupo informal de países del mundo cuyo peso político, económico y militar es tenido aún relevante a escala global. Está conformado por Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y el Reino Unido. Además, la Unión Europea cuenta con representación política.

“Tú deseas una exención de aranceles, no quieres barreras, y no quieres subsidios, porque tienes algunos casos en que los países están subsidiando industrias, y eso no es justo. Así que vas libre de aranceles, vas sin barreras, vas libre de subsidios”, añadió Trump.

El director del Consejo Económico Nacional, Larry Kudlow, refirió que otros países “escucharon” la “proclama de libre comercio” de Trump y que hubo “largas discusiones” al respecto.

El promedio aritmético de los aranceles de Estados Unidos es de 4.8 por ciento. Cerca de 37% de las líneas arancelarias no están sujetas a ningún derecho de importación sobre una base Nación Más Favorecida, y otro 7.8% de las líneas arancelarias están sujetas a tipos arancelarios de 2% o menos.

Los aranceles superiores a 25% ad valorem de Estados Unidos se concentran en la agricultura (afectan sobre todo a los productos lácteos, los del tabaco y los de origen vegetal), el calzado y los textiles. Se calcula que hay 22 líneas arancelarias correspondientes a productos agropecuarios sujetas a derechos de importación de más del 100 por ciento.

“Como dijo el presidente, reduzcan estas barreras. De hecho, vayan a cero. Cero tarifas. Cero barreras no arancelarias. Cero subsidios”, dijo Kudlow. “Y a lo largo del camino, vamos a tener que limpiar el sistema de comercio internacional sobre el que hubo un consenso virtual de acuerdo sobre eso”.

Tras la crisis económica del 2008, el gobierno estadounidense tomó medidas sin precedentes para restablecer la demanda, estabilizar los mercados financieros y promover la reincorporación a la fuerza de trabajo. En febrero del 2009 se promulgó la Ley de Recuperación y Reinversión de los Estados Unidos del 2009. El costo estimado de la aplicación de esta ley durante su período de vigencia (los ejercicios fiscales del 2009 al 2019) asciende a 831,000 millones de dólares.

La ley incluye diversas medidas, entre las que figuran recortes fiscales para los contribuyentes; incentivos fiscales para las empresas; ayudas para los estados; gasto en seguridad social; inversiones en infraestructura, tecnología de la información en materia de sanidad y actividades de investigación y desarrollo sobre energías renovables; así como bonificaciones fiscales para determinados tipos de inversión privada.

“Esto no es sólo G7. Quiero decir, tenemos India, donde algunos de los aranceles son del 100 por ciento. Cien por ciento. Y no cobramos nada. No podemos hacer eso”, dijo Trump.

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