El Tren Maya avanza en su planeación e interés del sector privado. La construcción de los primeros dos tramos (Palenque-Escárcega y Escárcega-Calkiní) iniciará el próximo 30 de abril, y antes de que se publiquen las bases de convocatoria ya han levantado la mano para participar en su desarrollo 85 empresas de México, Canadá, España, Brasil, Portugal y China, afirmó el director del Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur), Rogelio Jiménez Pons.

ICA Infraestructura, Prodemex, La Peninsular, Omega, Caltia, Mota-Engil, Pinfra, Ferromex, BlackRock, Camargo Correa Infra, Carso Infraestructura y China Communications Construcción Company son algunas de las firmas interesadas en participar en la obra que tendrá un costo que ronda 139,000 millones de pesos. Como parte de la fase 1 del proyecto (que incluye cinco tramos), se han publicado ya cuatro prebases de concursos que incluyen la elaboración de los proyectos ejecutivos, las primeras el 10 de enero.

Las relacionadas con los tramos tres y cuatro (Calkiní-Izamal e Izamal-Tulum) se difundieron el fin de semana, y luego de que se publiquen las versiones finales con los comentarios hechos por los interesados se estima comenzar las tareas constructivas el 18 y el 25 de mayo, respectivamente.

En caso del atractivo tramo cinco (Tulum-Cancún), que será el único que tenga doble vía por la gran demanda de pasajeros, carga y turismo prevista, se harán públicas las prebases el próximo viernes.

Conforme al plan de trabajo de Fonatur y con la certeza de la complejidad que enfrentarán los procesos de licitación, que prácticamente serán simultáneos para cumplir con el objetivo de inaugurar el tren en el segundo semestre del 2022, el funcionario explicó que se optó por desfasar los concursos algunos días. “El cúmulo de información será evidente. Las propuestas que se presenten son volúmenes muy importantes: son cajas y cajas que se tienen que ir analizando y será un ejército de técnicos el que tendrá que estar revisando. Entonces, los inicios se van difiriendo. No podemos iniciar todo por la resolución de tanta información”.

Los desafíos técnicos

Entre las diversas estrategias que ha implementado el Fonatur para agilizar los tiempos de licitaciones se encuentran los talleres informativos previos a la etapa de juntas de aclaraciones, donde los interesados hacen saber sus preguntas sobre el proyecto.

El pasado miércoles se llevó a cabo el primero, que por estar relacionado a la etapa de prebases no incluyó espacio para cuestionamientos. Al finalizar el encuentro, Jiménez Pons dijo: “El chiste es elaborar una propuesta sólida, fuerte, que nos garantice a todos que gane el mejor”. En los primeros comentarios entre pasillos, representantes de empresas constructoras consideraron que habrá una gran cantidad de preguntas técnicas por lo que es evidente que los tiempos establecidos por el fondo difícilmente se cumplirán.

Tres temas llaman su atención: liberación de derecho de vía restantes, origen del financiamiento para las obras y el anticipo (prevén como mínimo se otorgue 30 por ciento).

Por lo pronto, las empresas deberán iniciar los estudios de la información técnica de los tramos tres y cuatro, que implican longitudes de 161.1 y 174.9 km, respectivamente.

En el caso del tramo cuatro, se incluye un ramal para conectar el tren a la estación de Chichén Itzá con una longitud de 7.2 km, que es el principal atractivo arqueológico del proyecto.

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