La reforma energética crea un mercado eléctrico privado con un jugador dominante, como es el caso de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), y se requieren reglas claras y específicas para la participación de los particulares, refirió José Antonio Prado, socio titular de Energía de Holland & Knight.

Toda la recomposición del negocio eléctrico en México será vertiginosa y comercialmente agresiva en los próximos años. La competencia por clientes industriales y comerciales del sector eléctrico del país será la más aguda que deje la reforma energética , dijo.

En caso de competir directamente con la paraestatal, los privados exigirán ver un marco regulatorio equitativo que les brinde las garantías necesarias para el acceso abierto y no discriminatorio de su electricidad en la red nacional.

De lo que se ha visto hasta ahora, lo relevante es la competencia entre el sector privado y la CFE y la responsabilidad del nuevo Centro Nacional de Control de Energía (Cenace), que es quien tendrá la responsabilidad mayor en el tema de la operación diaria del sistema.

Los inversionistas saben que el Cenace tiene el único personal capacitado y con experiencia para asumir esas funciones, además de que la fuerza de trabajo provendrá por fuerza de CFE y exigirán un juego parejo ante el operador y el regulador, desde el momento mismo de implementarse el marco jurídico, indicó Prado.

Existen inquietudes en el mercado de productores independientes y de autoconsumidores sobre el destino de estos regímenes jurídicos, mismos que podrían terminar su necesitad de existir o su efectividad comercial, al no necesitarse un esquema de productor exclusivo para CFE o un entramado jurídico-regulatorio, para proveer de electricidad a un club de consumidores , dijo.

CONTRATOS CON PRIVADOS

De acuerdo con las nuevas disposiciones constitucionales, la CFE estará facultada para celebrar acuerdos con inversionistas privados antes de convertirse en empresa productiva del Estado, aunque aún se necesitan saber las modalidades y los términos de estos contratos.

La reforma energética constitucional en materia de electricidad es la de mayor trascendencia dentro de la electricidad en México desde 1960, cuando la industria eléctrica del país fue nacionalizada , dijo.

Añadió que el Poder Legislativo emitirá las leyes correspondientes para establecer los regímenes de contratación en los que los particulares, por cuenta de la Nación, participarán en el financiamiento, instalación, mantenimiento, ampliación, gestión e incluso operación sobre la infraestructura, lo que afecta al servicio público de transmisión y distribución de energía eléctrica.

Con esta reforma los particulares podrán celebrar contratos con CFE incluso para operar tramos del sistema de transmisión y distribución pertenecientes al sistema eléctrico nacional , explicó.

Bajo esta óptica, consideramos que inclusive la nueva legislación permitirá a proyectos integrales contar con sus propias líneas de transmisión, distribución, inclusive la comercialización directa del fluido eléctrico, bajo un marco regulatorio y comercial más sencillo , indicó.

Infografia

luis.carriles@eleconomista.mx