La construcción de las nuevas esclusas para la ampliación del Canal de Panamá, el segmento crucial del proyecto que más dolores de cabeza ha ocasionado, ya supera su costo original en más de 300 millones de dólares.

La Autoridad del Canal de Panamá adjudicó la obra a mediados del 2009 en 3,118 millones de dólares a un grupo de empresas lideradas por la española Sacyr y la Italiana Impregilo. El costo total de la ampliación, que también incluyó trabajos de dragado y excavación seca, alcanza los 5,250 millones.

El administrador del canal, Jorge Luis Quijano, dijo el martes a los periodistas, y en el marco de una visita de un grupo de legisladores al proyecto, que el costo de las nuevas esclusas se está elevando.

"Con los reclamos y demás (ajustes) este se está disparando alrededor de 3,500 millones de dólares", precisó.

Quijano había advertido hace días que la megaobra terminará costando más de la cuenta debido a los reclamos de Grupo Unidos por el Canal, que construye las nuevas esclusas, aunque no había dado cifras.

"Todavía estamos haciendo los cálculos finales para ver el costo estimado de la obra en su totalidad, o sea, de toda la ampliación, porque sí tuvimos ahorros en muchos de los otros proyectos", aclaró.

Las preocupaciones de Panamá por el costo final de la ampliación, el plan de reforma estructural más grande realizado en el canal desde su apertura hace un siglo, emergieron tras los reclamos por sobrecostos multimillonarios planteados por Grupo Unidos por el Canal en los últimos años. Quijano dijo hace poco en una comparecencia ante el legislativo que los reclamos del grupo hasta la fecha alcanzaban la suma de 2,391 millones, incluyendo supuestos sobrecostos.

Hace un mes, la Junta de Resolución de Conflictos -la segunda de tres instancias establecidas en el contrato para ventilar reclamaciones- falló favorablemente en unas de las demandas originales por sobrecostos elevadas por el grupo, obligando al canal a pagar 234 millones de dólares, aunque en otros reclamos se les ha dado la razón a las autoridades de la vía interoceánica.

En una reciente citación en la legislatura, Quijano debió responder por largas horas a preguntas sobre la ampliación, que tiene un retraso de algo más de un año, y la agitada situación laboral en la vía.

Quijano pareció calmar preocupaciones en el grupo de diputados que el martes visitó los trabajos. A la fecha, la construcción de las esclusas lleva un avance de 82% y la ampliación en general de un 85 por ciento.

"Veo un avance definitivamente contundente y real, y creo que vamos a poder hacer frente a la fecha de inicio que se nos ha dado", dijo a The Associated Press el diputado oficialista José Antonio Domínguez, presidente de la Comisión de Infraestructura Pública.

Las proyecciones oficiales es que el canal ampliado estará operativo a partir del 1 de abril del 2016.

"Lo más importante en este momento es terminar la obra para asegurar que comencemos a ver los ingresos a partir del 1 de abril", reafirmó Quijano. "Puede ser que en ese momento no esté todo el contrato terminado, pero esperamos ya estar pasando buques para ese momento". La ampliación busca duplicar la capacidad operativa del canal panameño y permitir el cruce de buques de mayor calado.

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