El gobierno de China trazó sus prioridades sobre los nuevos Tratados de Libre Comercio (TLC) que quiere pactar a nivel mundial.

El presidente chino, Xi Jinping, dijo en la primera semana de noviembre que China quiere concluir las negociaciones de un TLC con la Unión Europea y otro TLC conjunto con Japón y Corea del Sur.

Adicionalmente, XI destacó que China buscaría cerrar, lo cual logró este fin de semana, las negociaciones de la Asociación Regional Económica Integral (RCEP, por su sigla en inglés), conformada por China, Filipinas, Malasia, Indonesia, Singapur, Tailandia, Brunei, Vietnam, Laos, Birmania, Camboya, Japón, Corea del Sur, Australia, India y Nueva Zelanda.

“(Queremos) fortalecer los intercambios y el aprendizaje mutuo con áreas de libre comercio de alto nivel mundial”, comentó Xi, en un mensaje por video difundido el miércoles por la noche en la Tercera Expo Internacional de Importaciones de China, que se realizará en Shanghái del 5 al 10 de noviembre.

Japón, China y Corea del Sur comenzaron en 2012 las negociaciones para formar un TLC trilateral y, desde ese mismo año, han estado negociando la RCEP, un llamado “mega-TLC” entre 16 países de la región Asia-Pacífico que representa alrededor de 47.6% de la población mundial y poco más de 30% del Producto Interno Bruto (PIB) mundial.

Xi no mencionó un posible acuerdo de Fase Dos con Estados Unidos o su interés en unirse al Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico (TIPAT).

Según Xi, China participará activamente en la reforma de la Organización Mundial del Comercio y en la cooperación de mecanismos como las Naciones Unidas, el Grupo de los 20, el foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) y los BRICS.

Iniciativa de la Franja y la Ruta

Xi añadió que China impulsará al mismo tiempo relaciones con países que tengan un papel relevante en el marco de la Iniciativa de la Franja y la Ruta.

En 2013, Xi lanzó dos proyectos destinados a impulsar la conectividad económica en todos los continentes por tierra, un esfuerzo conocido como el “cinturón económico de la ruta de la seda”, y por mar, un esfuerzo conocido como la “ruta de la seda marítima del siglo XXI”.

China se refiere a los dos proyectos como la “Iniciativa de la Franja y la Ruta”.

En el marco de la iniciativa, las instituciones chinas están financiando proyectos de infraestructura de transporte y energía en decenas de países y los organismos gubernamentales de la República Popular China están trabajando para reducir las barreras comerciales y de inversión.

La iniciativa conjunta también tiene la intención de aliviar el exceso de capacidad en la economía china, traer nueva actividad económica a las provincias occidentales de China y promover los intereses diplomáticos y de seguridad de la República Popular China, incluida la seguridad de las rutas de suministro de energía.

roberto.morales@eleconomista.mx