Un Memorándum de Entendimiento para fomentar la producción de hidrógeno verde firmó el gobierno chileno en el marco de la estrategia para convertir a Chile en una potencia en el llamado combustible del futuro.

Desde Glasgow, donde se realiza la COP26, el ministro de Energía, Juan Carlos Jobet, junto a Tine Van der Straeten, ministra de Energía de Bélgica y representantes de los puertos de Amberes y de Zeebrugge, sellaron el documento donde se manifestó el interés en colaborar para establecer un corredor entre Chile y Bélgica y así enviar hidrógeno verde y/o sus derivados.

De esta forma, el puerto de Amberes, el puerto de Zeebrugge y el Ministerio de Chile colaborarán para intercambiar conocimientos, experiencias y otras informaciones.

"Nuestro potencial en energías limpias nos permitirá ser los productores más baratos de hidrógeno verde del mundo, con el cual podremos satisfacer nuestra demanda, pero también ayudar a otros países a avanzar con sus metas climáticas", sostuvo el ministro de Energía, Juan Carlos Jobet.

El puerto de Amberes es el mayor puerto de Europa en términos de tamaño y de actividades integradas del clúster químico, y el de Zeebrugge, el más importante centro de GNL y de energía eólica marina de Bélgica. Ambos desempeñan un papel clave como centros de energía fósil para Europa Occidental, almacenando y enviando importantes volúmenes de energía a los consumidores de electricidad, calor y transporte del continente.

Este convenio se suma a los acuerdos firmados con el Ministerio de Energía de Singapur y con el Puerto de Rotterdam, a comienzo de este año, para estudiar la viabilidad técnica y comercial de rutas de suministro desde Chile y Latinoamérica hacia los mercados de Singapur y Europa, respectivamente.

De la misma forma más de 30 organizaciones e instituciones formaron parte de la Alianza por la Acción Climática de Chile (ACA Chile), una iniciativa que conecta actores subnacionales y no estatales para agilizar y conducir la acción climática en el país para limitar el aumento de temperatura global bajo los 1.5º Celsius.

Esta alianza -liderada por WWF y presente en países como Australia, Argentina, Brasil, Estados Unidos, México, Sudáfrica, Japón y Vietnam- tiene el objetivo de acelerar la transición a sociedades bajas en carbono y resilientes al cambio climático por medio de empresas y organizaciones locales y de la sociedad civil, que ya cuentan o están dispuestas a desarrollar compromisos concretos para la reducción de emisiones y/o adaptación y resiliencia. Apuntan a que la ACA de Chile es la oportunidad para avanzar más rápido en las metas del cambio climático, "va a cumplir un rol clave en unificar voces, tanto de la academia, la sociedad civil, sector financiero y de los gobiernos subnacionales”.