La cadena de supermercados Carrefour Argentina abandonó un procedimiento laboral de crisis y se comprometió a evitar despidos, en un plan para reencauzar tres años de pérdidas con apoyo del gobierno de Mauricio Macri, informaron fuentes de la empresa y del Ministerio de Trabajo.

El acuerdo se logró tras sucesivas reuniones entre la empresa y los sindicatos a instancias del Ministerio de Trabajo.

Las partes acordaron “la preservación de las fuentes de trabajo y la creación de las condiciones para garantizar la sustentabilidad de las operaciones de la empresa en el país”, precisó la cartera laboral en un comunicado.

La cadena francesa había presentado el 5 de abril el procedimiento preventivo de crisis, previsto en la Ley de Contrato de Trabajo como requisito previo para comunicar despidos o suspensiones de personal.

“El acuerdo es muy satisfactorio y fue hecho gracias al apoyo de nuestros socios y a un diálogo tripartito”, dijo a la AFP el CEO de Carrefour en el país sudamericano, Rami Baitieh.

Según precisó, el acuerdo “da derecho de proponer retiros voluntarios a hasta 1,000 empleados” durante este año.

La empresa emplea en forma directa a 190,000 personas en Argentina y le da trabajo en forma indirecta a otras 7,000 en sus más de 590 tiendas.

También indicó que Carrefour recibirá del gobierno argentino apoyo financiero para paliar la crisis, aunque el alcance de ese respaldo no fue dado a conocer.

“El acuerdo nos permite financiar los retiros voluntarios con el apoyo del gobierno, no sabemos el monto (de la ayuda) y dependerá de la cantidad de empleados que se acojan a los retiros voluntarios”, explicó.

El plan incluye la reducción del número de tiendas y la posibilidad de relocalizar al personal que rechace los retiros. “Tenemos tiendas con pérdidas crónicas”, admitió el ejecutivo.

“Cuando arrancamos con el procedimiento de crisis, el número de tiendas proyectadas (para el cierre) era importante. Estamos reconsiderándolo, vamos a hablar con nuestros gerentes y eso dependerá de la evolución de los próximos meses”, explicó.

El comercio minorista está afectado en Argentina por la caída de ingresos y salarios respecto de una inflación que fue de 24.8% en el 2017 y llegó a 6.7% en el primer trimestre del 2018.

El gobierno ratificó la semana pasada la meta de inflación de 15% para este año, pero el Fondo Monetario Internacional la proyecta en 19.2% y consultoras privadas la ubican por encima de 20 por ciento.

TRABAJADORES RECHAZAN EL ACUERDO

Pero el acuerdo firmado entre Carrefour y el gobierno argentino ha causado descontento entre los empleados y líderes sindicales.

“Les importaron más los intereses de una empresa que los trabajadores”, destacó Mario Amado, delegado sindical del hipermercado Warnes de Carrefour y subsecretario de Asuntos Internacionales Faecys, que apoya la candidatura de Ramón Muerza, rival de Armando Cavalieri, para las elecciones de este año. El pasado sábado pararon las operaciones en la capital y esperan que el manifiesto se replique al interior del país.

Entre las objeciones, Amado enumeró que “el acuerdo es hasta el 2021, es una barbaridad el lapso. Y nos rebajan el salario, este año y en las paritarias venideras, porque el aumento se aplica sólo al básico. A una gran parte de trabajadores los afecta. Antes se aplicaba al total del sueldo”, explicó Amado. (Con información de El Cronista)