La llegada del coronavirus a México ha puesto a prueba la resiliencia de las empresas que tienen operaciones en el país, no es nada sencillo para los empresarios mantener su flujo operativo, sus ingresos y una plantilla de empleados bajo las circunstancias en las que nos encontramos, por ello han tenido que buscar la forma de adaptarse rápidamente a esquemas de trabajo que permitan mantener las operaciones y la fuentes de empleo, si las empresas siguen operando a pesar de estas circunstancias, en el mediano plazo podrán recuperarse pero de ello dependerá su permanencia y la percepción de los consumidores con respecto a las decisiones que tomen ante esta situación.

“Las empresas han manifestado distintos tipos de reacciones, algo positivo que he visto es un proceso de adaptación ágil en términos generales, las empresas que por su operación así lo han podido hacer han transitado a esquemas de trabajo flexible que posiblemente en un tiempo de normalidad no se hubiera llevado a cabo, otro tema que veo cada vez más es la conciencia de muchas empresas de apoyar a trabajadores que todavía están laborando y que están tomando muchas medidas para prevenir y protegerlos de la infección, además del cambio de conciencia de los empresarios y el poder adaptarse rápidamente a esquemas de trabajo que permitan mantener las operaciones y la fuentes de empleo”, comentó en entrevista Yvette Mucharraz, profesora del Área de Dirección de Personal del IPADE.

La también especialista en temas de recursos humanos recomienda tras las diversas crisis que han surgido en diferentes puntos del mundo que las empresas deben realizar la instalación de un comité de crisis para que en un momento como éste, las decisiones no las tome una sola persona, pues puede no tomar siempre las mejores, entonces “el que se hagan las decisiones de manera colegiada es una recomendación. En este comité tiene que estar por un lado alguien del área jurídica, alguna persona experta en temas de salud sería muy recomendable, el área de RH juega un rol muy importante y tendría que ser parte de este comité, porque logra conectar las necesidades de los trabajadores con lo que requiere la empresa, un área de comunicación, para velar por una congruencia con la comunicación hacia dentro de la organización, y la dirección general”, detalló la académica.

Otra de las recomendaciones, de acuerdo con Yvette Mucharraz, es desarrollar planes de continuidad de negocio “me gustaría invitarlos a no sólo pensar en la respuesta a la emergencia sino en lo que pasa después de ésta, hay que estar mirando hacia el futuro y pensar cómo vamos a recuperar, por una parte la rentabilidad que es una de las prioridades, pero cómo vamos a comprometer o recomprometer al talento para que nos siga ayudando a la organización en la etapa de recuperación, que sabemos que en una crisis hay distintas reacciones pero cuando termina puede venir otro periodo de crisis”.

Finalmente, Yvette Mucharraz puntualiza que es muy importante que las organizaciones aprendan de estas crisis, pues así como en las personas existe el estrés postraumático, también existe la otra cara que es el crecimiento postraumático y viene de la capacidad que tiene una organización para reflexionar sobre lo que está sucediendo, aprender de la situación y adaptarse e incluso crear una nueva realidad con condiciones diferentes.

El reto de las empresas ante el Covid-19 es el desarrollo de una organización resiliente que tiene que ver con la adaptación a los cambios, desde la consideración de la rentabilidad del negocio y poder contener los costos que esta crisis genera, pero también retener y mantener al talento y las personas, esta oportunidad permite balancear estos dos elementos que son sumamente importantes.

[email protected]