La productividad de los trabajadores de Petróleos Mexicanos (Pemex) lleva más de una década en situación de alerta, ya que con una plantilla en la que más de 80% pertenece al Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM), cada empleado produce seis veces menos ingresos que uno de la holandesa Shell, por ejemplo, con lo que la estatal mexicana mantiene los índices más bajos por lo menos entre las 10 compañías integradas más grandes del mundo.

Si se mide la productividad de los trabajadores de Pemex como empresa integrada en toda la cadena de valor, de las ventas totales anuales, que el año pasado fueron de 87,461 millones de dólares, cada empleado produjo 0.70 millones de dólares. Este índice muestra una reducción de 13 puntos porcentuales en una década, y a pesar de que durante el 2011 y 2012 los altos precios del petróleo permitieron que se mantuviera en este nivel de 0.83 millones de dólares por trabajador, la volatilidad internacional a la baja lo tiró hasta 0.53 millones en el 2015 y hasta su punto más bajo de 0.45 millones de dólares por trabajador en el 2016.

Al cierre del 2018 el total de plazas ocupadas en Pemex fue de 124,818, de las cuales 23,711 fueron de confianza y 101,107 sindicalizados. Si bien se ha reducido en 19% en el número de trabajadores de la empresa desde el pico de mayor carga laboral del 2013 en que llegó a 154,817 plazas ocupadas, de las cuales 79% (que eran 122,800 trabajadores) pertenecía al STPRM, el recorte ha sido mayor en el número de trabajadores de confianza, que bajó 26%, mientras que las plazas del sindicato se redujeron en 18 por ciento.

En ese periodo, la producción petrolera de la empresa cayó 28%, con lo que el año pasado se ubicó en 1.813 millones de barriles por día en promedio, mientras que las ventas totales cayeron 31% ubicándose en 87,461 millones de dólares al cierre del 2018.

Otras empresas

Según el mismo cálculo de productividad en relación con los ingresos totales de petroleras integradas, la holandesa Shell, con ingresos totales de 311,870 millones de dólares (que fueron 4.2 veces superiores a los de Pemex) obtuvo una productividad de 3.76 millones de dólares por empleado (6.3 veces más que la estatal mexicana) en el 2017, ya que mantuvo una plantilla 33% menor a la de Pemex.

Entre 10 de las firmas integradas más grandes del mundo, Pemex ocupó el último lugar al obtener una productividad de 0.59 millones de dólares por trabajador en el 2017. En el mismo año, la estadounidense Exxon reportó un índice de 3.51 millones de dólares por empleado, seguida por la británica BP, con 3.31 millones de dólares por trabajador.

[email protected]