Previo a realizar los estudios de impacto ambiental para construir el nuevo Aeropuerto Internacional de Santa Lucía (AISL), el gobierno federal debe resolver si esta instalación será suficiente desde un punto de vista aeronáutico, afirmó Jesús Enrique Pablo-Dorantes, presidente de la Academia Mexicana de Impacto Ambiental (AMIA).

En entrevista, el ejecutivo explicó que ninguna decisión de infraestructura aeroportuaria debe recaer meramente en cuestiones sociales, administrativas o de geografía, sino que el criterio operativo-económico debe tener prioridad y, a partir de ahí, ya se pueden diseñar las medidas para reducir, mitigar o remediar el impacto al entorno.“Si la autoridad aeronáutica no te autoriza ni dice que esa (Santa Lucía) es una zona aceptable, no va a haber aeropuerto”.

El líder de la AMIA, organización que participa en 55% de las manifestaciones de impacto ambiental (MIA) que se presentan anualmente a nivel federal, también explicó que, de acuerdo con la ley en la materia, los estudios ambientales deben incluirse desde la parte de planeación, “cuando todavía puedes implementar mejoras que hagan que el proyecto sea menos agresivo al ambiente”.

El eventual aeropuerto en Santa Lucía aún no tiene un estudio de uso de suelo ni de aves ni de infiltración de agua, ni siquiera una evaluación rápida de impacto, una metodología internacional que consiste en un listado de verificación sobre los factores ambientales más relevantes de la obra.

“El espíritu de la ley es que todos los proyectos se realicen. El tema de las consultas no exime a las autoridades de elaborar y presentar sus MIA: tienes que evitar impactos”, dijo.

Aún no se sabe si las trayectorias de vuelo en Santa Lucía van a verse afectadas por la presencia de aves, cuyo hábitat es un lago natural (Zumpango) aledaño al sitio.

Aunque no dio un estimado del tiempo que tomaría la evaluación de impacto ambiental, Pablo-Dorantes detalló que, hasta que no se tenga certeza de que no hay problema con las rutas y hasta que las aerolíneas estén de acuerdo, entonces no tendría caso comenzar con los estudios.