Los países de América del Norte no compiten entre sí, sino contra el resto del mundo, afirmó el presidente estadounidense, Donald Trump.

Su declaración se produjo luego de que ha promovido el lema de “Estados Unidos primero” (“America First”), en medio de una guerra comercial con China, en la que ha subido aranceles contra productos de sus principales socios, como Europa, Japón, México y Canadá.

Trump confió en que Estados Unidos terminará ratificando al que llamó el “gran” Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).

“(El T-MEC) significa muchos puestos de trabajo para nuestro país, mucha riqueza para los tres países”, dijo Trump, tras recibir este jueves al primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, en Washington.

“Esto nos lleva a una posición en la que no estamos compitiendo entre nosotros, estamos compitiendo contra el mundo”, agregó Trump.

En la promoción de este pacto, Trump pasó de afirmar que el “Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) es el peor acuerdo comercial que Estados Unidos ha signado” (noviembre del 2016), a que el “T-MEC será el más moderno, actualizado y balanceado acuerdo comercial en la historia de nuestro país” (octubre del 2018).

De acuerdo con la agencia AFP, Trump confió en que los legisladores aprueben el T-MEC sin demora. “Creo que Nancy Pelosi va a hacer lo correcto”, dijo en alusión a la influyente presidenta de la Cámara de Representantes y líder demócrata en el Congreso.

Ella, por su parte, y también tras reunirse con Trudeau este jueves, replicó a un reportero en una conferencia de prensa: “Tenemos esperanzas en el Acuerdo Comercial entre Estados Unidos y México y Canadá. Estamos trabajando de manera positiva. Somos optimistas. Tengo la esperanza. Queremos estar en un camino hacia el sí”.

Trudeau solicitó la presión de Estados Unidos a China para que libere a los dos canadienses detenidos y coordinar la ratificación del T-MEC.

En la evolución económica de Canadá influye considerablemente la tendencia de las relaciones comerciales del país con Estados Unidos, dada la gran proporción de empleos del sector empresarial que dependen de la demanda extranjera.

A este respecto, a juicio de las autoridades canadienses, la conclusión de las negociaciones para modernizar el T-MEC proporciona estabilidad y previsibilidad, dada la estrecha relación de Canadá con Estados Unidos.

Comercio y migración

Tras el amague de Trump hace tres semanas de imponer aranceles a todos las importaciones de México por temas migratorios, que puso en duda la suerte del T-MEC, el mandatario estadounidense aprovechó la cita con Trudeau para agradecer a su homólogo mexicano, Andrés Manuel López Obrador, por sus recientes esfuerzos para contener la llegada de indocumentados a la frontera sur de Estados Unidos.

“Han pasado muchas cosas muy positivas. Y el flujo se ha ralentizado sustancialmente. Tienen 6,000 efectivos mexicanos en su frontera sur. Y realmente ha sido una tremenda diferencia”, dijo Trump, reportó AFP.

Trudeau, quien se congratuló de que la administración Trump haya abandonado la imposición de aranceles punitivos al acero y el aluminio, tenía previsto reunirse con legisladores de todo el espectro político para convencerlos de la necesidad de adoptar rápidamente el T-MEC.

Los dos gobernantes han tenido una relación difícil desde que Trump se fue antes de que finalizara el G7 organizado por Canadá el año pasado, sin firmar la declaración conjunta y llamando a Trudeau “débil”.

Pero Trump dijo este jueves que no preveía más guerras comerciales, siempre y cuando Canadá y México se atuvieran a las reglas sobre el “transbordo”, esto es, cuando un país disfraza las exportaciones de un producto al enviarlo a un mercado a través de un tercer país.

“No habrá transbordo. Si lo hay, llamaré a Justin, él se encargará de eso”, dijo Trump. “Probablemente lo llamaré por segunda vez y si no lo hace, tendremos que hablar. Pero creo que esa situación está muy bien resuelta”.

“Vamos a estar bien”, se limitó a decir Trudeau.

El miércoles México se convirtió en el primero de los tres integrantes del T-MEC en hacer la ratificación legislativa del acuerdo, gracias a una aplastante votación a favor en la Cámara de Senadores.

En Canadá, el acuerdo va en su tercera lectura en el Parlamento y se podría aprobar en la siguiente semana o en alguna sesión extraordinaria en el verano, estimó Luz María de la Mora, subsecretaria de Comercio Exterior de la Secretaría de Economía.

Si el T-MEC no se ratifica este año, corre el riesgo de politizar aún más su votación en Estados Unidos por las elecciones presidenciales programadas para noviembre del 2020.

Urgen a aprobación

Una coalición de más de 960 asociaciones y empresas de alimentos y productos agrícolas de Estados Unidos dirigió la semana pasada una carta al Congreso para instarlo a una rápida ratificación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).

Los signatarios representan la cadena de valor de la agricultura y la alimentación de Estados Unidos a nivel nacional, estatal y local. Participan American Sugar Alliance, American Beverage Association, American Farm Bureau Federation, Corn Refiners Association, National Chicken Council, National Corn Growers Association, US Apple Association y National Milk Producers Federation.

“El T-MEC beneficiará a la agricultura y la industria alimentaria de Estados Unidos, al tiempo que les brinda a los consumidores un suministro más abundante de alimentos seguros y de alta calidad a precios asequibles”, dijeron en la carta.

En los últimos 25 años, las exportaciones de alimentos y productos agrícolas de Estados Unidos a Canadá y México se han más que cuadruplicado con el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), pasando de 9,000 millones de dólares en 1993 a casi 40,000 millones de dólares en el 2018.

Según la secretaría de economía, entre los diversos beneficios del t-mec para méxico están:.

Certidumbre y previsibilidad de que sus reglas van a seguir apoyando al comercio con sus socios en la región como un motor para el crecimiento y desarrollo.

Mantiene la apertura en el comercio agrícola en Norteamérica que para México sumó US50,700 millones en 2018.

Asegura la integración productiva en el sector automotor donde el comercio de México con sus socios en América del Norte sumó US139,244 millones en 2018.

Consolida las ganancias obtenidas desde la entrada en vigor del TLCAN hace más de 25 años, especialmente con relación a las cadenas regionales de valor y a la competitividad regional.

Establece nuevas reglas para una economía digital en donde puedan participar en el comercio exterior más empresas, sectores y regiones de México.

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