A noviembre, 80,000 empresas españolas habían tenido que que bajar la cortina debido a la pandemia por el Covid-19.

El presidente de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), Antonio Garamendi, manifestó  que las empresas en España tienen ya un "problema de solvencia y no solo de liquidez", al contrario de lo ocurrido al inicio de la crisis sanitaria.

De este modo, Garamendi aseguró que en Seguridad Social, la negociación sobre los ERTE y la proporcionalidad en la interpretación de las cláusulas para la devolución de las excepciones va "bien". "No estamos diciendo que no haya que devolver esas excepciones, sino que no se haga un planteamiento restrictivo para que no se lleve a esa empresa a la quiebra", dijo.

En cuanto al resto de reformas, el presidente de las organizaciones patronales subrayó que es "evidente" que Bruselas va a reclamar "reformas", ya que las futuras ayudas están ligadas a una serie de "condicionantes" para su llegada.

Precisamente, sobre estas reformas, el presidente de la patronal dijo que será "vital" abordar planteamientos como la "dualidad" del mercado laboral español y la excesiva dependencia del sector servicios, que es el que se vio "muy castigado" durante esta crisis.

"Con estas ayudas se dispone de una liquidez extraordinaria, pero, ¿qué pasará en 2022?", se preguntó Garamendi, quien asumió que todo este año las empresas y la sociedad en general tendrán que convivir con el Covid-19.

Sobre estas empresas afectadas por la pandemia en España, el presidente de la CEOE recodó que en noviembre el Instituto Nacional de Estadística (INE) cifraba en 80,000 las empresas que tuvieron que bajar la cortina por la pandemia, cifra que "posiblemente irá a más a lo largo de este año".

Reconoció que le preocupa la situación de los 800,000 trabajadores que aún están en situación de ERTE en España que, aunque es inferior a los tres millones que llegó a haber en marzo y abril, es un número "muy alto" donde hay que poner "todos los esfuerzos para que consigan reincorporarse en sus puestos de trabajo".

Por otro lado, España recibirá 69,528 millones de euros (83,996 millones de dólares) en transferencias a fondo perdido del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia de la Unión Europea (UE), un aumento de 10,360 millones de euros (12,514 millones de dólares), 17 % más, con respecto a lo previsto inicialmente y que convierte al país en el primer beneficiario de estas subvenciones.

El aumento de la dotación para España con respecto a los 59,168 millones de euros (71,469 millones de dólares) previstos se debe a que las cifras emitidas en noviembre por la Comisión Europea empeoraron la estimación de PIB de 2020 para España.