Se reaviva la pugna por la joya de la corona de Iberia: las rutas aéreas entre Europa y Latinoamérica. Air France-KLM, principal rival en este corredor de Iberia -líder histórico en la región-, negocia con Air Europa estrechar su alianza y crear una sociedad conjunta (joint venture) que pondría en jaque el dominio de Iberia.

Air Europa, el gran competidor de Iberia desde España y que en los últimos años se ha reforzado con la apertura de nuevos destinos al otro lado del Atlántico, es socia de Air France desde el 2003. Tienen acuerdos de código compartido en 21 ciudades europeas, a los que se suman los 19 que Air Europa tiene con KLM. Madrid, París y Ámsterdam, donde están los centros de conexión de vuelos internacionales de cada una de ellas (hubs) concentran el grueso. Además, las tres compañías pertenecen a la misma alianza Skyteam.

El grupo francoholandés y la aerolínea española han iniciado un análisis legal de las modalidades del acuerdo, que no incluiría un intercambio accionarial y que, en su opinión, beneficiaría a los clientes con una mayor oferta de asientos y porque redundaría en nuevas conexiones y vuelos directos.

El plan que manejan ambos socios contempla la firma del acuerdo a la vuelta del verano y su implementación en primavera del 2019, coincidiendo con el inicio de la temporada de verano. Incluiría, además, los programas de fidelidad de ambas aerolíneas.

Fórmula 

Para Air Europa, sería un acuerdo histórico, puesto que la aerolínea de Globalia no tiene sociedades conjuntas con otras compañías, tan sólo acuerdos de código compartido. Complementaría, además, la alianza que firmó con Ryanair por la que la low cost irlandesa alimentará sus vuelos de largo radio desde Madrid, coordinando los horarios de ambas y con un billete único.

Air France-KLM, por su parte, tiene una sociedad conjunta con Delta y Alitalia -a la que se unirá Virgin Atlantic en abril- en las rutas entre Europa y Norteamérica. El acuerdo sellado en 1999 entre Air France y Delta, que inicialmente no contemplaba un intercambio accionarial, sí ha ido más allá finalmente. Hoy, Delta tiene 8.8% de Air France-KLM.

Las sociedades conjuntas, que permiten a las compañías repartirse ingresos y gastos en un corredor, han ganado enteros en la industria aérea, muy regulada, lo que dificulta la consolidación corporativa -en el Viejo Continente, por ejemplo, una empresa no europea no puede superar 49% del capital en una aerolínea que sí lo es-.

En su caso, Iberia tiene una sociedad conjunta con British Airways en la ruta entre Madrid y Londres, y otra con Vueling en el corredor entre la capital española y Barcelona desde que relanzó el Puente Aéreo, hace un año. En Norteamérica, comparte ingresos y gastos con British Airways, American Airlines y Finnair, y espera replicar pronto el modelo en América Latina. El proyecto para crear una sociedad conjunta con Latam -nacida de la fusión entre la chilena Lan y la brasileña Tam- avanza y, aunque su implementación aún se demorará un año, permitirá a ambos grupos sumar una red de más de 100 destinos en Sudamérica y 87 en Europa.

Evolución

En el 2017, Air France-KLM y Air Europa transportaron 5.71 millones de pasajeros entre Europa y América Latina. Según el think tank Capa, Iberia es líder en el corredor -considerando el Caribe la medalla de oro es para Air France-, aunque su posición podría verse amenazada por el crecimiento acelerado de Air Europa en el último lustro.

Desde el 2013, la aerolínea liderada por Luis Gallego ha incrementado 21% su oferta de vuelos entre España y Latinoamérica, frente al crecimiento de 37% del mercado y a 59% cosechado por Air Europa. Como resultado, indican las estimaciones de Capa, su cuota ha caído de 45% a 40% en el mismo periodo, mientras que la de Air Europa ha avanzado de 21% a 25 por ciento.

Además de anunciar las negociaciones con Air Europa, Air France-KLM reveló sus resultados del primer semestre, en el que perdió 159 millones de euros, lastrado por las huelgas de su plantilla, que supusieron un impacto de 335 millones.

El grupo, que sigue buscando consejero delegado tras la salida repentina de Jean-Marc Janaillac por el conflicto laboral, superó las previsiones en el segundo trimestre e incrementó 1.7% sus ingresos unitarios, lo que le valió una recompensa en Bolsa, donde sus títulos subieron un 4.17 euros, hasta 8.13 euros. En lo que va de año, ha acumula una caída de 40 por ciento.