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La educación financiera para las micro y pequeñas empresas

La educación financiera es vital para los micro y pequeños negocios.
Yo nací en 1960, adquirí cierta conciencia política y económica a partir de los 8 o 10 años ya que en casa y en la primaria, escuchábamos las preocupaciones de los adultos y hacíamos eco de ellas. En aquél entonces se terminaba el famoso período del crecimiento estabilizado, y para el año 1970 con el inicio del nuevo gobierno a cargo del Lic. Luis Echeverría Álvarez, cuyo lema de campaña fue “Arriba y adelante”, se inició un nuevo esquema económico para atender las necesidades de los más pobres. Después llegó el sexenio del Lic. José López Portillo, en donde nos dijeron que había que aprender a administrar la riqueza. Para el término de ese sexenio, México enfrentó la crisis económica más importante desde el término de la Revolución Mexicana. El peso mexicano tuvo una devaluación enorme, una inflación que, en el punto más álgido, llegó al 150 por ciento.
El siguiente sexenio, con el fin de paliar un poco la crisis de falta de empleo, creó el lema de empléate a ti mismo. Aún cuando los negocios de calle siempre han existido, en esa fecha crecieron de una manera estrepitosa. El problema de la economía informal “legítima” (sobre la base de que no se dedica a actividades ilegales), es que creció de la misma manera.
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La mayor parte de las micro y pequeñas empresas, están en esa categoría. No debemos olvidar que, en México como en todo el mundo, el mayor empleo es generado precisamente en esta categoría. Las grandes empresas traen capitales y generan empleos, pero en cuanto a proporción del empleo, su efecto es marginal, el beneficio que tienen es que son factores de generación indirecta de otros empleos, tanto en su proveeduría, como en el efecto que sus empleados tienen en el incremento al consumo. Aún así, el impacto no es suficiente.
Por otro lado, el beneficio que traen las micro y pequeñas empresas a la economía solamente se puede estimar, ya que la mayoría están en la informalidad.
La cultura financiera es el primer paso para un mejor desempeño y éxito de emprendimientos en este segmento de la economía. La OCDE y otros expertos recomiendan algunos elementos básicos para mejorar la educación financiera este segmento:
1. Entender los elementos básicos de contabilidad como el balance general o el estado de resultados, que les permita controlar el cumplimiento de sus obligaciones e impuestos.
2. Separar las finanzas personales de las de la empresa, que evite confusiones y prevenga problemas fiscales y de liquidez.
3. Crear y dar seguimiento a presupuestos anuales y mensuales que permitan proyectar ingresos y desembolsos a corto, mediano y largo plazo. Esto permite determinar prioridades y prever pagos.
4. Tener un control estricto del flujo de caja para mantener la operatividad diaria, dar seguimiento a la cobranza y evitar la escasez de recursos.
5. Conocer las opciones de financiamiento, sus condiciones, costos y riesgos.
6. Protegerse contra los riesgos mediante la contratación de seguros y otras medidas de protección como invertir los excedentes de forma prudente y buscar fuentes de ingresos diversificadas.
7. Entender las obligaciones fiscales y normativas a fin de asegurar su cumplimiento y evitar sanciones.
8. Buscar un continuo desarrollo de sus habilidades financieras a fin de buscar el mejor crecimiento sostenible.



