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Precios de energía subirían 24% y reactivarían presión inflacionaria global: BM
El alza en los precios de energía y otros commodities que se presentó como resultado de la guerra en Medio Oriente puede detonar un nuevo choque de inflación global que orillará a los bancos centrales a subir las tasas, advirtieron expertos del Banco Mundial (BM).

La previsión depende de que las interrupciones del tránsito de buques petroleros por el estrecho de Ormuz, termine su fase aguda en mayo.
El alza en los precios de energía y otros commodities que se presentó como resultado de la guerra en Medio Oriente puede detonar un nuevo choque de inflación global que orillará a los bancos centrales a subir las tasas, advirtieron expertos del Banco Mundial (BM).
De acuerdo con ellos, los precios de energéticos pueden registrar un aumento de 24% durante todo este año, con lo que alcanzarán el nivel más alto desde la invasión de Rusia sobre Ucrania en el 2022.
Al interior de su reporte Commodity Markets Outlook, estimaron que este incremento de precios en los energéticos terminará trasladándose a los alimentos y provocará una intervención de los bancos centrales que tendrán que subir de nuevo las tasas de interés. De ser el caso, se encarecerá de nuevo el costo de la deuda, con especial énfasis para las economías emergentes.
En el reporte, que suelen actualizar semestralmente, estimaron que los precios generales de los productos básicos aumentarán 16%, impulsados por el incremento en los precios de energía y fertilizantes.
Los expertos del BM explicaron que esta previsión se encuentra sujeta a que las interrupciones del tránsito de buques petroleros por el estrecho de Ormuz, termine su fase aguda en mayo y se normalice gradualmente la operación durante el resto del año.
“La guerra está golpeando la economía mundial en oleadas acumulativas: primero el aumento del precio de energéticos; luego el aumento de los precios de alimentos y por último con el alza de la inflación que elevará las tasas de interés y encarecerá aún más la deuda”, señaló en un comunicado el economista en jefe y vicepresidente senior de economía de desarrollo en el Banco Mundial, Indermit Gill.
Al interior del reporte destacaron que “los precios de los productos básicos podrían aumentar aún más si se intensifican las hostilidades o si las interrupciones del suministro provocadas por la guerra se prolongan más de lo previsto”.
Aún bajo este escenario, el precio del petróleo Brent promediaría 86 dólares por barril en todo el año, que contrasta con los 69 dólares que como media, se registraron en el 2025.
El peor de los escenarios
Los expertos del BM agregaron que en un escenario en el que las instalaciones críticas de petróleo y gas sufran más daños y los volúmenes de exportación tarden en recuperarse, los precios del petróleo Brent podrían alcanzar un promedio de 115 dólares por barril.
Esto a su vez tendría un efecto en cadena sobre los precios de los fertilizantes y las fuentes de energía alternativas, como biocombusibles.
En ese escenario, la inflación de las economías en desarrollo podría aumentar a 5.8%, que sería el segundo nivel más alto en una década, tras el observado en el 2022.
Las proporciones del impacto
En el reporte destacaron que la volatilidad de los precios del petróleo durante periodos de mayor riesgo geopolítico es aproximadamente el doble que en periodos de mayor calma y que una disminución de 1% en la producción mundial de petróleo, en un conflicto geopolítico, eleva los precios en un promedio de 11.5 por ciento.
Agregaron que el aumento de 10% en el precio del petróleo, contribuye a que los precios del gas natural alcancen un máximo de alrededor de 7% y que los fertilizantes superen 5 por ciento.
Pero estos picos suelen producirse aproximadamente un año después de la perturbación inicial en el precio del petróleo, con consecuencias adversas para la seguridad alimentaria y la reducción de pobreza.

