Lectura 3:00 min
El mundo espera conocer la visión del nuevo Presidente de la Reserva Federal
Una Fed menos fiable animaría a los países a seguir alejándose del dólar, prolongando y probablemente acelerando una caída de 15 años en la cuota de mercado mundial del dólar.

Kevin Warsh, presidente de la Reserva Federal (Fed).
La sugerencia del nuevo presidente de la Reserva Federal (Fed), Kevin Warsh, de que la independencia de la Fed podría no extenderse plenamente a su función de lucha contra las crisis en el extranjero ha inquietado a sus homólogos de los bancos centrales, que temen que cualquier reducción de su presencia global pueda poner en riesgo la estabilidad de los mercados.
Dado que el dólar es, con diferencia, la moneda más utilizada del mundo, el banco central estadounidense desempeña un papel fundamental en la estabilización de los mercados financieros durante los periodos de tensión. Con el tiempo, ha ampliado sus herramientas de lucha contra las crisis para mantener el flujo de financiamiento.
Sin embargo, Warsh —el candidato elegido por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para el cargo— causó sorpresa al sugerir que, más allá de la política monetaria, incluso en el ámbito de las finanzas internacionales, la Fed debe colaborar estrechamente con la Administración presidencial y el Congreso.
Warsh afirmó en su audiencia de confirmación que la independencia a la hora de fijar las tasas de interés no se extendía por completo al conjunto de las operaciones de la Fed, lo que llevó a algunos a cuestionar si esta seguiría actuando con rapidez y decisión cuando se produzca la próxima crisis.
EU: un benefactor clave
Se espera que Warsh preste juramento ante Trump este viernes.
Los comentarios, tanto oficiales como extraoficiales, de más de media docena de responsables políticos indican que están atentos a las declaraciones de Warsh y a la espera de aclaraciones.
Sin embargo, no prevén grandes cambios en la política monetaria por el momento, aunque solo sea porque las líneas de liquidez de la Fed protegen, en última instancia, tanto a la economía estadounidense como a las de sus socios globales.
Una Fed menos fiable animaría a los países a seguir alejándose del dólar, prolongando y probablemente acelerando una caída de 15 años en la cuota de mercado mundial del dólar, afirmaron.
Sin embargo, los bancos centrales pueden hacer poco a corto plazo si la Fed restringe el acceso al dólar, e incluso la mera sugerencia de que las líneas de liquidez podrían no estar fácilmente disponibles podría generar turbulencias en los mercados.
“Es un arma de doble filo”, afirmó un responsable del Banco Central Europeo (BCE), que prefirió mantener el anonimato. “El mundo depende del dólar y, si éste no está fácilmente disponible, todo el mundo paga un precio, incluido EU”.
