Ni ahora, ni cuando el dólar estuvo arriba de 19.50 pesos, estuvo la cotización vinculada a las elecciones, ni al sentimiento de los ciudadanos en las encuestas rumbo al proceso electoral, señala Guillermo Aboumrad, director de Estrategia de Mercados en Finamex, Casa de Bolsa.

Detrás de esta volatilidad en la que se ha mantenido el peso mexicano, está el fortalecimiento del dólar, por la incertidumbre que genera el rumbo económico de Estados Unidos, la Unión Europea (UE) y Japón. Incluso por la tendencia y discursos de los miembros de la Reserva Federal de Estados Unidos, respecto de las tasas, acotó.

En conversación, descarta que la política interna de México esté generando presión en las posiciones del mercado respecto de títulos mexicanos pues consigna que para cubrirse, los inversionistas que lo requerían fijaron sus posiciones desde el arranque del año, precisamente cuando el dólar cotizaba cerca de los 19 pesos.

Admite que las perspectivas del mercado sobre la negociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) sí tienen un efecto mayor en el ánimo de los mercados, y la prueba está en que el dólar llegó a cotizarse por debajo de los 18 pesos en abril.

“Nadie se quería perder el rally de la resolución favorable al TLCAN”, comentó, y recuerda que fue cuando el equipo económico mexicano anticipó la proximidad de la conclusión a las negociaciones del acuerdo comercial, lo que esperaban favorable.

No obstante comentó que comenzó un cambio en el sentimiento hacia emergentes, ante las posiciones de banqueros centrales como Mario Draghi, que consignaron que la dinámica económica no estaba enviando signos contundentes que apuntalaran un retiro de estímulos, recordó.

Un par de semanas

El estratega explica que antes de las elecciones, una o dos semanas previas, el movimiento del peso frente al dólar sí estará reflejando el ambiente político interno.

Incluso poco después de conocerse el resultado, concedió. Pero confió que gane quien gane, el próximo presidente fijará una postura moderada y dará un discurso conservador, lo que ayudará a mitigar la volatilidad.

“Ningún presidente arrancará su mandato con el pie izquierdo. Incluso si fuera el triunfador Andrés Manuel López Obrador, anticipamos una mayor moderación que sin duda ayudará a liberar de presión al tipo de cambio”.

Sobre las elecciones, el directivo de Finamex advierte que hay que analizarlas en el contexto mundial y recuerda las que dieron el triunfo a Donald Trump en Estados unidos y la salida de Reino Unido de la UE, el Brexit.

“Hay un descontento entre la gente con la distribución del ingreso y de oportunidades y se echa la culpa a la clase política. En el caso de México en particular, hay descontento con inseguridad y corrupción de manera que está buscándose un cambio que se aleje de lo que han representado los anteriores gobiernos, el del PAN con su estrategia de seguridad y el PRI con la corrupción”.

De hecho, advierte que los escándalos de corrupción de esta administración no permiten ver con claridad los logros que sí se hicieron para favorecer la mayor participación de la iniciativa privada en el desempeño de la economía. Esto, tras caerse los ingresos petroleros y evidenciarse que el Estado ya no cuenta ni volverá a contar con recursos recurrentes que le permitan por sí solo invertir.

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