Ante una mayor contracción de la economía de Estados Unidos y la débil respuesta de México al coronavirus, el banco suizo UBS modificó su pronóstico de contracción del Producto Interno Bruto (PIB) mexicano de 3.5 a 7.6% para este año.

La institución destacó que la contracción que se espera este año será peor que cualquiera de las observadas en las crisis como:  la de deuda de los años 80; la del tequila en 1995, o bien la  financiera del 2008.

“Hay dos factores clave para nuestras previsiones: uno, nuestros economistas estadounidenses han reducido el crecimiento de Estados Unidos a -6% en el 2020; y dos, la respuesta de la política mexicana al coronavirus se encuentra entre las más débiles del mundo”, aseveró en su reporte.

En su análisis, el banco suizo indicó que espera que los motores de consumo se detengan en el segundo trimestre del año, mientras que el impacto en el empleo será algo sin precedentes, ya que tan sólo del 13 de marzo al 6 de abril se han perdido más de 300,000 empleos.

Asimismo, esperan una caída en el envío de remesas —consecuencia de la crisis en Estados Unidos— así como una contracción del consumo privado y la inversión. En el caso de la demanda global, ésta se verá afectada, por lo que esperan una disminución de dos dígitos tanto en las exportaciones como en las importaciones este año.

“Dada la incertidumbre sobre el Covid-19, creemos que las empresas buscarán preservar el efectivo en el entorno actual. Además, también existe una mayor incertidumbre con respecto a la dirección de la política que pesará sobre el nuevo gasto de capital, con el presidente Andrés Manuel López Obrador afirmando que el Covid-19 representa una buena oportunidad para acelerar su prometida Cuarta Transformación del Estado y con las autoridades apoyando la reciente cancelación de un proyecto de la cervecera Constellation Brands bien desarrollado en Mexicali, luego de una consulta popular que votó en contra de su finalización”.

En las últimas semanas varias instituciones han revisado su perspectiva de contracción económica para México por los efectos del coronavirus, en tanto que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público espera una tasa negativa de hasta 3.9%, mientras que su escenario de crecimiento es de apenas 0.1 por ciento.

Recorte drástico de tasas

Por otro lado, UBS consideró que el Banco de México (Banxico) recortará drásticamente su tasa de interés para apoyar a la economía, pese a que esto puede no brindar mucho alivio económico en un país con baja penetración crediticia.

Esperan que al cierre del año la tasa se sitúe en 4.25 por ciento.“La reducción de las tasas de interés se verá facilitada por la inflación, que esperamos que se mantenga bien en nuestro periodo de pronóstico, con las presiones al alza de la oferta sobre los precios equilibradas contra la fuerte caída de la demanda”.

Actualmente, el Banxico tiene su tasa de interés en 6.50 por ciento. Su próxima reunión de política monetaria está programada para el 14 de mayo, fecha posterior al término de las medidas de sana distancia del país, las cuales han provocado los cierres temporales de empresas no esenciales.

En el caso de la balanza comercial, la institución espera que continúe presentando signos de mejora en el 2020, ello debido a una disminución más pronunciada en el ritmo de la demanda interna en relación con el resto del mundo. Sin embargo, no espera que este efecto se refleje por completo en la cuenta corriente, ya que ésta se verá afectada por la caída de las remesas y la disminución de los ingresos por turismo.

ana.martinez@eleconomista.mx