El gobierno británico y el Banco de Inglaterra (BoE) anunciaron que estudiarán la posibilidad de introducir una moneda digital en el Reino Unido, denominada como la libra esterlina, que no sustituiría sino que “complementaría” el dinero en efectivo.

En un discurso durante la Semana de Fintech (tecnología financiera), el ministro de Economía, Rishi Sunak, anunció la creación de una unidad entre el Tesoro y la institución bancaria “para coordinar un trabajo de exploración sobre una posible divisa digital del banco central”.

En un comunicado, el Banco de Inglaterra, gobernado por Andrew Bailey, indicó, a su vez, que se abrirá un periodo de consulta pública a fin de determinar “los beneficios, riesgos y cuestiones prácticas” de impulsar esa “divisa digital del banco central (CBDC, por si sigla en inglés)”.

“La CBDC sería una nueva forma de dinero digital emitido por el Banco de Inglaterra para ser usado por los hogares y los negocios (...) Coexistiría con el dinero en metálico y los depósitos, no los sustituiría”, explicó el banco en su nota.

La institución bancaria, fundada en 1694, señaló que, si bien todavía “no se ha decidido” si el Reino Unido tendrá una divisa digital, la unidad de trabajo examinará, entre otras cosas, su posible diseño y condiciones de empleo.

Presidirán conjuntamente la unidad, que supervisará también iniciativas similares a nivel internacional, el subgobernador para estabilidad financiera del Banco de Inglaterra, Jon Cunliffe, y la directora general de servicios financieros del departamento del Tesoro del gobierno británico, Katharine Braddick.

Otras CBDC

Los bancos centrales de muchos países estudian actualmente llegar a emitir dinero digital, en parte para facilitar las transacciones financieras en plataformas tecnológicas, pero de momento solo el yuan digital chino está en fase de pruebas.

La presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, dijo recientemente que el BCE podría tener una moneda digital “en los próximos cuatro años”.

El BCE indicó ante el Parlamento europeo que en los próximos meses decidirá si inicia una “fase de investigación formal” sobre el euro digital.

Una vez finalizada esa fase, el BCE se pronunciaría sobre el diseño y la conveniencia de aplicar los requisitos decididos a los usuarios, etapa que duraría “varios años”. Al final de ésta, el BCE determinaría si lanza o no el euro digital.