El primer trimestre del año dio algún signo de esperanza en España: la caída del PIB fue del 0.3%, mejor de lo previsto, dadas las circunstancias y el pesimismo reinante entre los expertos.

Pero el segundo trimestre no va por el mismo camino y se ven pocas alegrías en el horizonte. Eso es lo que está detectando el Banco de España, que en su boletín económico del mes de junio apunta a que la situación se está deteriorando. ¿Los culpables? El consumo privado y la destrucción de empleo.

La frase que usa el Banco de España para resumir su análisis es sencilla y deja poco lugar a la interpretación: "La información más reciente, referida al segundo trimestre, apunta a que la actividad ha seguido disminuyendo a un ritmo más intenso". Como siempre, la señal más fiable es el consumo privado y nada bueno parece salir de su comportamiento. "Los indicadores que miden la confianza de los hogares y de los comerciantes minoristas se han situado, en el promedio de los meses de abril y mayo, por debajo de la media del primer trimestre", dice el informe del regulador.

Tampoco desde el lado del empleo se detecta cambio alguno positivo; más bien todo lo contrario. La senda de "intensificación" de la destrucción de empleo iniciada en la segunda mitad de 2011 prosigue. Si en abril la cifra de afiliados a la Seguridad Social disminuyó un 3.2%, en mayo lo ha hecho a una tasa superior, del 3.4 por ciento. Mientras, la tasa de aumento en el número de desempleados se aceleró: sumó 1.4 puntos porcentuales, hasta el 12.5% interanual.

El supervisor no pone cifras al pesimismo que destila su informe mensual. Pero las principales casas de análisis e institutos privados lo han hecho. La media de previsiones recogida por la Fundación de las Cajas de Ahorros (Funcas) anticipa una caída del PIB del 0.7% en este segundo trimestre, más del doble que en el primero. El tercero irá aún peor: -0.9%, y solo en el cuarto empezará una moderación de la caída, pero todavía a tasas del 0.6 por ciento.

Junto con el desempleo y la caída del consumo privado, solo falta el desplome de la inversión y las exportaciones para hacer el cóctel perfecto de un trimestre negro. El informe del Banco de España tampoco deja dudas sobre ello. "En el caso de la inversión en bienes de equipo, los indicadores disponibles confirman la debilidad de este componente de la demanda en el segundo trimestre", dice el supervisor. "El ritmo de caída de la producción industrial de estos bienes se incrementó en casi cuatro puntos en abril, hasta un 13% interanual, al tiempo que la tasa intermensual registró un retroceso del 4% en términos de la serie ajustada de estacionalidad". La Encuesta de Coyuntura Industrial para las ramas productoras de bienes de equipo no anticipa nada bueno: "En abril y mayo se acentuaron los valores negativos", señala el organismo presidido por Luis María Linde.

Y luego están las exportaciones, esas que tienen que sacar a España de la recesión, pero que, según el Banco de España, se lo están tomando con calma. "Según los últimos datos disponibles de Aduanas, las exportaciones reales de bienes cayeron un 0.5% interanual en abril". Es una tasa similar a la observada en el conjunto del primer trimestre, así que, al menos, no empeora. Por grupos de productos, destaca la debilidad de las ventas al exterior de bienes de equipo y de bienes de consumo duradero (automóviles), "frente al mayor dinamismo de las exportaciones de bienes intermedios no energéticos y de alimentos".

Como viene sucediendo en los últimos meses, las exportaciones comunitarias caen a plomo, con fuertes retrocesos de las ventas a Italia, Portugal y Reino Unido. También disminuyen las importaciones reales (un -7,2% interanual en abril), como resultado de la debilidad de la demanda nacional.

¿Qué es lo que más cae? Las compras de bienes de consumo duradero y de bienes de equipo. En términos nominales, las exportaciones bajan un 0.8% interanual en abril, mientras que las importaciones retroceden un 3.5%, de modo que el déficit comercial se contrae un 15% interanual.

Una de las pocas buenas noticias procede del turismo. "La última información disponible señala una cierta mejora de la actividad" en este sector, dice el Banco de España. "En mayo, la entrada de turistas no residentes aumentó un 5.8% interanual, de acuerdo con Frontur, y el número de pernoctaciones hoteleras de viajeros procedentes del extranjero repuntó hasta el 3.5%, según la Encuesta de Ocupación Hotelera".

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RDS