El ex director general del Fondo Monetario Internacional (FMI) y ex presidente de Bankia, Rodrigo Rato, compareció en la Audiencia Nacional ante el juez encargado de la instrucción de una demanda contra el banco, símbolo en España de los excesos de la burbuja inmobiliaria.

Declaró que unos días antes de su dimisión el Ministerio de Economía le pidió que realizara un nuevo plan de saneamiento sobre la entidad al considerar que el anterior plan de capitalización, que tenía el aval del Banco de España, no era viable, informaron fuentes jurídicas.

Este jueves descargó la responsabilidad del fiasco de Bankia sobre el Banco de España y sobre el endurecimiento de las normas bancarias impuestas por el actual Gobierno conservador, así como el anterior Ejecutivo socialista.

Según una misma fuente, Rato afirmó que nuevas exigencias de capital propio precipitaron la entrada en Bolsa de Bankia, en julio del 2011, añadiendo que si le hubiera competido solo a él, no habría realizado la entrada en Bolsa en el momento en que se hizo, en una situación económica muy complicada.

EL ESCÁNDALO

La justicia española anunció el 4 de julio pasado la apertura de una causa contra Bankia, su matriz BFA y 33 responsables del banco, Rato entre ellos, acusándoles de estafa, apropiación indebida, delitos contables, falsedad documental y administración desleal.

Un total de cuatro demandas fueron presentadas contra el banco, surgido a finales de 2010 de la unión de siete cajas de ahorros en dificultades, la más antigua de las cuales era Caja Madrid, y sus dirigentes, por el partido centrista UPyD, el grupo de extrema derecha Manos Limpias, el colectivo Democracia Real Ya y los indignados .

El banco, que entró en bolsa en julio de 2011 al precio de 3.75 euros por acción, vio el valor de sus títulos dividido por tres en menos de un año.

El rescate de Bankia empujó a España a pedir en junio una ayuda más amplia para sus bancos en la zona euro, de un máximo de 100,000 millones de euros.