La fuerte desaceleración en la creación del empleo en Estados Unidos registrada en agosto no desviará los planes de la Reserva Federal de iniciar con la reducción de su programa de estímulos monetarios este año, según declaraciones de algunos funcionarios del banco central de aquel país.

Eso, a pesar de que varios economistas consultados por el medio estadounidense Financial Times pusieron en duda la semana pasada los planes de la Fed de comenzar el “tapering”, término que se refiere al retiro paulatino de las ayudas financieras puestas en marcha para estimular la economía tras la pandemia de Covid-19.

Funcionarios de la Reserva Federal buscarán llegar a un acuerdo en su próxima reunión del 21 y 22 de septiembre para comenzar a reducir las ayudas a partir de noviembre, según el diario The Wall Street Journal (WSJ).

Dichas ayudas consisten en compras mensuales por 120,000 millones de dólares de bonos del Tesoro y valores respaldados por hipotecas.

La Reserva podría reducir esas compras de manera paulatina a un ritmo que les permita concluir definitivamente la adquisición de activos a mediados del próximo año.

La semana pasada, el Departamento del Trabajo de Estados Unidos reportó la creación de 235,000 puestos de trabajo en agosto, la cifra más baja desde enero. Y algunos economistas han declarado que la propagación de la variante del coronavirus Delta enturbia las perspectivas económicas.

Las señales

Powell dijo recientemente que creía que “si la economía evolucionaba ampliamente como se anticipó, podría ser apropiado comenzar a reducir el ritmo de compras de activos este año”, consignó el WSJ.

El presidente de la Fed de Nueva York, John Williams, uno de los principales aliados de Powell, hizo una declaración casi idéntica en una aparición virtual el miércoles.

En diciembre pasado, el banco central dijo que continuaría con el ritmo actual de compra de bonos hasta que los funcionarios concluyeran que habían logrado un “progreso sustancial adicional” hacia sus objetivos de inflación promedio de 2% y empleo robusto.

“Creo que está claro que hemos logrado avances sustanciales en el logro de nuestra meta de inflación y ha habido un muy buen progreso en el empleo”. dijo Williams.

La variante Delta del coronavirus ha provocado un aumento de nuevas infecciones, pero funcionarios de la Fed han dicho que no representa el mismo viento en contra para el gasto de los consumidores como fue el año pasado.

Williams dijo a periodistas el miércoles que si bien la pandemia probablemente fue un factor en la desaceleración de las contrataciones el mes pasado, el camino en el terreno del empleo este año ha sido sólido. Declaró que está más centrado en la contratación general de este año que en las fluctuaciones mensuales, una señal de que las cifras de empleo de agosto no alterarían los planes de inicio de reducción de estímulos en noviembre.

Los funcionarios del banco central han indicado que no quieren estar en una posición en la que todavía estén aumentando la cartera de activos de 8.4 billones de dólares cuando podría ser necesario un alza de la tasa de interés para mantener la inflación bajo control.