Los migrantes han cambiado las dinámicas demográficas en los países de origen y destino; así como contribuido tanto a las economías que los reciben por su fuerza de trabajo como en sus países de origen por las remesas que envían. La migración es una de las grandes tendencias que observamos a nivel global, concluyen BBVA Bancomer y BBVA Research México en su más reciente Anuario de Migración y Remesas 2013. De acuerdo con cifras del Banco Mundial, 11.9 millones de personas nacidas en México residían en otros países en el 2010. De éstas, 11.6 millones (98%) vivian en Estados Unidos (EU), por lo que la emigración mexicana va hacia el vecino país del norte.

España y Canadá reciben importante diáspora mexicana, con cerca de 58,000 y 48,000 mexicanos, respectivamente.

Datos de la Current Population Survey (CPS), que elaboran el Bureau of Census y el Bureau of Labor Statistics de EU, indican que en el 2012 residían en ese país casi 12 millones de personas nacidas en México.

Si se considera a los mexicanos de segunda y tercera generación, suman 33.7 millones de mexicanos en EU. Desde 1997 hasta el 2007, el número de inmigrantes mexicanos mantuvo un sostenido crecimiento; sin embargo, entre el 2008 y el 2010, se estancó en alrededor de los 11.9 millones, y para el 2011 su monto bajó a 11.6 millones.

De acuerdo con cifras de la CPS, la proporción de inmigrantes mexicanos que radicaban en California y en Texas pasó de 70% en 1996 a 59% en el 2012, lo cual significa una reducción de 11% en este periodo.

En la coyuntura política se vislumbran cambios que podrían significar una mejora sustancial en las condiciones de vida para los mexicanos en EU.

luis.caballero@eleconomista.mx