México tendrá que adecuar su sistema tributario para evitar un impacto negativo en las relaciones comerciales y en la economía nacional, ante una reforma fiscal en Estados Unidos (EU) y la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

De acuerdo con Santos Briz, socio de la firma contable Salles Sainz Grant Thornton, será importante medir los impactos que las reformas del país vecino podrían tener en nuestra economía, además de anticipar las consecuencias para evitar, en la medida de lo posible, afectaciones mayores .

A través de un comunicado, la firma recordó que los cinco principales cambios que propone el gobierno del republicano Donald Trump son: la reducción de la tasa general del Impuesto sobre la Renta (ISR) corporativo, que actualmente está entre 35 y 39.6%, a 15%; nuevas deducciones aceleradas para equipos e inmuebles; límites a la deducción de los intereses cobrados y acumulables; un sistema territorial de tributación y la implementación de un impuesto fronterizo de ajuste o BAT (por su sigla en inglés), que ya fue desechada por el Congreso de aquel país la semana pasada.

Si Estados Unidos aprueba las reformas encaminadas a la reducción de tasas y estímulos a la inversión local (...) es previsible una salida de inversión estadounidense con las consecuencias económicas correspondientes , advirtió Santos Briz.

La semana pasada, los republicanos retiraron las propuestas de su partido en la Cámara de Representantes para encarecer cualquier producto importado a través del impuesto fronterizo, decisión que se vio como un triunfo para los grandes minoristas y otros importadores que presionaron, de manera agresiva, en contra de la propuesta.

A decir del especialista, esta medida habría afectado al sector manufacturero, principalmente.

Paraíso fiscal

Aseveró que Estados Unidos se convertirá, en caso de aprobar las propuestas, en un país que, para efectos fiscales mexicanos, se calificaría como paraíso fiscal, con las consecuencias que ello tendría en materia de inversión mexicana, pero también en materia de retención de impuestos sobre ingresos pagados a empresas o personas residentes fiscales en esa nación , afirmó.

Por otra parte, indicó que las declaraciones de Ildefonso Guajardo, titular de la Secretaría de Economía, son relevantes en el sentido de que no se esperan cambios radicales como resultado de la renegociación del TLCAN, dado que éstos afectarán, en mayor medida, los intereses económicos y comerciales de Estados Unidos mientras que los impactos para México serán menores.

Cabe recordar que hace algunos meses, José Antonio Meade, secretario de Hacienda y Crédito Público, declaró que era poco probable que México cambie su código tributario ante los recortes de impuestos que propone el gobierno estadounidense.

Nosotros tenemos que partir de una primera realidad, tenemos mucho menos espacio fiscal que Estados Unidos , dijo.

Asimismo, indicó que el país se encuentra en un proceso en donde está buscando reducir su nivel de deuda como porcentaje del PIB, estabilizarlo y que sea más pequeña en el tiempo que EU tiene más posibilidad que México para endeudarse y, por lo tanto, la reforma que tengamos nosotros como respuesta tiene menos espacio que la que tiene Estados Unidos .

ana.martinez@eleconomista.mx