La presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, expresó su confianza en que la economía mundial parece haber superado el punto más fuerte de la crisis, aunque ha descartado una vuelta inmediata a la situación previa a la pandemia, advirtiendo que la recuperación será compleja e incompleta sin descartar el riesgo de una segunda oleada de contagios.

“Lo peor probablemente ha pasado”, dijo la responsable del banco central que regula la politica monetaria de la Unión Europea, “pero no vamos a volver al statu quo. Va a ser diferente. La recuperación va a ser incompleta y transformadora”, agregó Lagarde.

“La recuperación será gradual, secuencial y moderada”, afirmó Lagarde durante su intervención en el foro Northern Light, donde ha rechazado pronosticar sobre “una sopa de letras como “V”, “L”, “U” o “W”.

Cuando salgamos de esta crisis, según Lagarde, la economía habrá cambiado, “las aerolíneas, los hoteles y el sector del ocio” trabajarán “con formatos diferentes” y “nuevas industrias” van a emerger.  La francesa anticipa una significativa caída del comercio, en lo que ha calificado como “una revancha de la proximidad sobre la movilidad”, lo que tendrá impacto sobre la productividad y quizá también sobre aquello a lo que se da más importancia; la francesa confía en que sirva para prestar más atención al cambio climático o a las mujeres.

Por otro lado, Lagarde destacó la respuesta “masiva y diligente” ofrecida por los bancos centrales, asegurando que el BCE seguirá haciéndolo de manera eficaz y proporcional con el fin de cumplir su mandato de estabilidad de precios.

“Llamémoslo hacer lo que sea necesario o usar toda la flexibilidad, pero el mandato es el mismo”, apuntó la francesa en recuerdo de la famosa expresión acuñada por su antecesor en el cargo, Mario Draghi.

No obstante, la presidenta del BCE ha querido destacar que “por primera vez la política monetaria y la política fiscal han ido de la mano” y ha expresado la necesidad de que los líderes europeos aprovechen la situación para dar una respuesta cooperativa, armonizada y no nacionalista a la crisis.

Los próximos 17 y 18 de julio, en Europa, en una cumbre extraordinaria se reunirán, físicamente, los dirigentes de los 27 países de la UE en Bruselas con el fin de encontrar un acuerdo sobre el plan de recuperación del bloque, que prevé tomar prestado en los mercados 750,000 millones de euros (844,000 millones de dólares). “No pienso que lleguen a un acuerdo”, previó Lagarde, estimando que habrá “negociaciones intensas”.

En tanto, el Fondo Monetario Internacional recortó sus pronósticos económicos para el mundo y advirtió que las finanzas públicas se deteriorarán a medida que los gobiernos intenten combatir las consecuencias de la crisis del coronavirus. El FMI ahora estima una contracción de 4.9% en el PIB global en el 2020, desde 3% pronosticado en abril.