Es muy probable que los candidatos a la presidencia quieran revisar y hacer “alguna reforma a las reformas” que echó a andar la administración actual. La recomendación sería que les den continuidad y permitan que sigan arrojando resultados, observó la secretaria ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), Alicia Bárcena.

“Las 11 reformas que echó a andar esta administración son todas de enorme importancia y requieren más tiempo para arrojar mayores resultados (...) pueden ser mejorables y seguramente los candidatos las revisarán para garantizar que estén marchando en el rumbo correcto”, dijo.

No obstante, consideró que entre estos cambios, “seguramente será la reforma energética la que va a requerir una segunda mirada”, ya que “hasta ahora empiezan a verse un poco los resultados a partir de algunos cambios y licitaciones de hidrocarburos y electricidad”.

“Seguramente pueden ser mejorables. Puede ser que algún candidato quiera revisarla y quizá, en algún momento, completar la transición que nos permita alejarnos de combustibles fósiles”, dijo.

Sobre la reforma de telecomunicaciones y radiodifusión dijo que “ha sido particularmente buena”, pues permitió la entrada a más actores para ofrecer los servicios y, con ello, los consumidores han sido los beneficiados. Enfatizó que un par de estas reformas podrían favorecer a reducir la desigualdad y atajar la cultura de privilegios que favorece a las grandes empresas. Se refiere a la reforma financiera y la tributaria.

En medio de procesos electorales, ¿qué reformas tendrían que promoverse en le región?

Vienen cambios profundos y de gran magnitud en Brasil, Colombia, México, Costa Rica, y Paraguay (...) Yo diría que hay enorme incertidumbre sobre el rumbo que tomarán. Pero, en el caso de México, ya cuentan con 11 reformas de enorme importancia que requieren más tiempo para arrojar mayores resultados.

¿Todas las reformas son buenas? ¿Ninguna requiere una segunda ronda de cambios?

Pueden ser mejorables y seguramente los candidatos las revisarán para garantizar que estén marchando en el rumbo correcto (...) La financiera, por ejemplo, podría revisarse para abrir el acceso de las pymes al sector financiero formal. Las pymes no tienen acceso al crédito y esto significa que no hay una inclusión financiera.

En el plano tributario, ¿podríamos aprovechar el cambio de gobierno para impulsar una reforma que contrarreste el impacto del recorte de impuestos empresariales que está aplicando el gobierno de Estados Unidos?

Lo que me preocupa es que los países de la región quieran bajar más las tasas, porque, en vez de diseñar su sistema tributario pensando en redistribuir la riqueza, estaríamos subiéndonos al corto plazo, sin una planeación profunda.

México sigue siendo de los países que tienen la tasa tributaria más baja. Sin embargo, su reforma del 2013 fue muy positiva a diferencia de lo que se piensa, porque sí logró incrementar la recaudación en forma importante. Los ingresos nos permiten financiar la infraestructura pública. Los proyectos. Y actualmente la tasa corporativa está en 20%, una proporción similar a la que aplica ahora EU.

¿No hay una forma de recuperar la competitividad perdida ante las ventajas que ofrece Estados Unidos a la inversión?

Ellos se verán beneficiados en el corto plazo, en el crecimiento económico de este año y del próximo. Pero, a la larga, su déficit seguirá creciendo, convirtiéndose en un factor de presión para sus finanzas y el crecimiento. Por otro lado, entiendo que Trump quiere atraer inversiones al país, por el proceso de offshore que fue muy fuerte. Pero hay que analizar el efecto de los cambios en la tasa de EU sobre América Latina y hay que segmentarlo por sectores. Ver, por ejemplo, cómo afectará en las industrias ganadoras del Tratado de Libre Comercio de América del Norte en México, como la automotriz y la textil. Además, México seguirá siendo competitivo por sus salarios bajos, tanto con EU como con Canadá.

¿Qué falló en México y América Latina que no han conseguido acelerar su crecimiento?

Nuestra región sigue siendo dependiente del contexto externo y ahora que 120 economías del mundo crecen, en un desempeño simultáneo y sincronizado, impacta de forma positiva a la región, pero Latinoamérica no ha tenido la capacidad de crecer más de 2.4% y en la Cepal creemos que tiene que ver con la desigualdad y el problema central de la región que es la productividad, por el acceso desigual a la educación de calidad y porque no hay una sociedad que absorba el proceso técnico. Yo diría que hay una desigualdad histórica que derivó en el crecimiento magro.