El Banco de México (Banxico) afirma que “gran parte” del estancamiento que presenta la inversión desde hace tres años “puede asociarse al programa de ajuste fiscal adoptado a inicios del 2016” y explica el crecimiento económico observado.

El estancamiento que la inversión ha mostrado desde mediados del 2015 se ha convertido en un riesgo para el crecimiento de mediano y largo plazos del país, advierte.

Desde su perspectiva, “la atonía de la inversión no sólo ha tenido consecuencias sobre el crecimiento observado, sino que también podría incidir de manera adversa sobre la capacidad de crecimiento futuro”, detalla.

Al interior del análisis “Los determinantes de la inversión”, advierte que “la reactivación de la inversión apoyaría la expansión cíclica de la economía y permitiría alcanzar un mayor crecimiento potencial en el mediano y largo plazos mediante una mayor acumulación de capital y una mayor productividad”.

En dicho análisis, el banco central enfatiza que “de manera directa, la inversión conduce a una mayor acumulación de capital, el cual es necesario para incrementar la capacidad productiva”.

Comenta que de manera indirecta, “la inversión influye sobre el comportamiento de otro determinante del crecimiento económico que es la capacidad productiva”.

El análisis también sostiene que la inversión física pasó de representar 4.7% del Producto Interno Bruto (PIB) en el 2014, a 2.6% del Producto en el 2017. Estas cifras son referidas en las divulgadas por la Secretaría de Hacienda.

Un deterioro que “puede comprometer las expectativas de crecimiento de mediano y largo plazos” consignó aparte el gobernador del Banxico, Alejandro Díaz de León, en la conferencia para presentar el informe trimestral.

Recorte en inversión

En el análisis, el banco central destaca que “el programa de ajuste fiscal que inició en el 2016 y el cual recayó en buena medida sobre el gasto en inversión pública también ha influido negativamente sobre la formación bruta de capital fijo”.

“Del recorte al gasto, 60% se explica por la disminución de la inversión de Pemex, si bien contribuyeron al ajuste al gasto la menor inversión de la Comisión Federal de Electricidad, la disminución en obras públicas tales como en abastecimiento de agua potable y alcantarillado y la relacionada con comunicaciones y transportes”, sostiene.

Y admite que esta “atonía”, que presenta la inversión en México, también es resultado del contexto de elevada incertidumbre que la economía mexicana ha estado enfrentando resultado del proceso electoral de Estados Unidos, la retórica expuesta alrededor de México, la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y más recientemente el proceso electoral del país.

Retroalimento de la inversión

Los analistas del Banxico sostienen que existen diversos canales a través de los cuales la inversión y la productividad podrían retroalimentarse entre sí.

Cita el cambio tecnológico como un resultado de la calidad del capital: la adopción de nueva maquinaria y equipo exige que los trabajadores y gerentes de una empresa adquieran las habilidades necesarias para manejarla y permite que se adopten mejores prácticas de negocios lo que afecta positivamente la productividad de los factores, aumenta el retorno de capital e incentiva a más inversión

El Banco Mundial ha explicado de forma consistente que cuando el gasto en inversión es mucho mayor, las expectativas de crecimiento se potencian y hay una mayor posibilidad de favorecer a la población.

Carlos Vegh, economista en jefe para América Latina del Banco Mundial, explicó que el ajuste más fácil y común de hacer cuando la situación lo requiere es en inversión pública, y los gobiernos de la región suelen bajar más la inversión pública que el gasto corriente.