La Junta de Gobierno del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), que preside Julio Santaella, retrasó la publicación del nuevo Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC), programada para el tercer trimestre de este año, para divulgarla hasta el 2017.

Esto con el propósito de brindar transparencia a la información que difunde el instituto . Este nuevo índice, explicaron en un comunicado, incluirá una nueva canasta de bienes y servicios, la actualización de los ponderadores de gasto, un nuevo ámbito geográfico, el nuevo año base y la implementación de un nuevo diseño estadístico para la selección de la muestra.

El Economista intentó hablar con algún funcionario sobre las razones detrás de este aplazamiento de la actualización y la respuesta fue el comunicado.

El año pasado, el 20 de septiembre, el director de estadísticas del Inegi, Arturo Blancas, había detallado que la actualización estaba en marcha y que se divulgaría a fines del tercer trimestre de este año.

En ese momento, el funcionario explicó que se realizaría en el tercer trimestre para restarle estacionalidad al gasto medido, pues en el último cuarto o en el segundo, incluyen movimientos atípicos por festividades decembrinas y vacaciones de Semana Santa.

Desde septiembre del año pasado, había claridad en el Inegi sobre el cambio en los patrones de consumo y advertían que la nueva composición de la canasta de consumo de bienes y servicios, que es base para la medición del INPC, aumentaría de 283 genéricos que la integran actualmente a 300 o 305 grupos.

Los genéricos son productos específicos con características similares, como las galletas.

La actualización de ponderadores, canasta y el nuevo índice, reportada por Blancas en estatus en marcha -esto el 20 de septiembre del año pasado-, se realizó en función de los resultados de la Encuesta Nacional de Gasto 2012 y 2013.

Desde entonces, avizoraban el aumento del uso de teléfonos móviles y dispositivos, por lo que advirtió que podrían incluirse como nuevo genérico, y la salida del fax de la medición.

En ese momento, comentó que, resultado de la reforma de telecomunicación, desapareció la larga distancia desde este año; por ende, se tendría que actualizar su peso o ponderador para que ya no estuviera en la canasta.

Entonces, observaron que el cambio se daría en atención a la recomendación realizada por el Fondo Monetario Internacional (FMI) para incluir a localidades de menos de 15,000 habitantes, lo que significaría aumentar el universo de medición de 46 a 55 poblaciones.

Hace un par de meses, el Inegi se enfrentó al rechazo del Coneval sobre los cambios realizados en el Módulo de Condiciones Económicas 2015.

Nutrición impacta canasta

Como resultado de la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares, relató que se observan claramente cambios en los patrones de consumo y nutrición que serían incorporados al cambio de año base.

Así, el funcionario anticipó que incluirían la leche de soya, almendra y arroz como un nuevo genérico. Subiría el peso de la cerveza y bajaría la participación de los refrescos envasados y de la carne de res.