De la mano de los mercados mundiales, el Índice de Precios y Cotizaciones (IPC) de la Bolsa Mexicana de Valores se hundió ayer 3.23%, su peor caída diaria en más de 10 meses.

El IPC cerró en las 32,679.36 unidades, con lo que tuvo su peor retroceso desde el 22 de junio del 2009, afectado por los crecientes problemas fiscales de Grecia que podrían contagiar a otros países de la Unión Europea, con esto el índice hiló dos jornadas de pérdidas.

De las 97 emisoras que cotizaron en la BMV este martes, 75 finalizaron con pérdidas, sólo nueve en terreno positivo y 13 sin cambios.

El nerviosismo que generaron Grecia y Portugal propició la salida de capitales extranjeros del mercado accionario mexicano, hacia activos más seguros como el dólar y el oro.

Lo anterior se reflejó en el alza de 12.78% que presentó el riesgo-país de México, que finalizó en 150 puntos base frente a los 133 registrados el lunes.

Especialistas comentaron que si el IPC rompe el piso de las 32,350 unidades, las pérdidas se extenderían.

Con el retroceso de ayer, el IPC recortó el rendimiento que acumula en lo que va del año a 1.74 por ciento.

Por su parte, el peso no logró salir ileso y retrocedió 18.58 centavos frente al dólar a 12.3190 unidades, lo que significó una depreciación de 1.51%, la mayor desde el 8 de diciembre del 2009.

Aun con este retroceso, la moneda mexicana acumula una ganancia de 6.19% en el 2010 y mantiene en su favor las positivas expectativas para la economía estadounidense y local.

En las próximas jornadas, los inversionistas centrarán su atención en los avances para la liberación de los recursos del paquete de ayuda a Grecia de la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional.

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